DE BUENA FUENTE

Tilda de cobardes a los tamaulipecos

Son tiempos que llaman a sacar adelante al sur de Tamaulipas de lo que ha sido una verdadera calamidad.

Los robos y asaltos que se desataron en Tampico, Madero y Altamira, evidenciaron una vez más la vulnerabilidad de la zona, ante la falta de policías que la cuiden.

Negocios de diverso giro, bancos, ciudadanos, taxistas y hasta turistas han sido atracados en el último mes. Hay afectación en familias, comercios, prestadores de servicios y empresas.

La falta de vigilancia no se entiende, y menos cuando la apuesta es atraer turismo, rubro que representa uno de los ingresos más importantes de las ciudades.

En Tampico y Madero está el mayor atractivo turístico de la entidad. La seguridad tiene que ser una prioridad. (Siempre, no solo en temporada vacacional).

Anunciaron soldados y marinos en refuerzo, más no se ven por ninguna parte.

Pero lejos de contribuir a generar las condiciones necesarias para proteger a la gente, quien ha estado alimentando la animadversión de los diferentes sectores de la sociedad, es el general José Marines.

La semana pasada, se le ocurrió decir que los ciudadanos deben ayudar a detener a los delincuentes. Volvió a quejarse de que no tiene policías suficientes.

El coordinador de Fuerza Tamaulipas criticó que la gente no sepa distinguir entre una pistola de juguete y una de verdad, pues según dijo el arma que se utilizó para asaltar un restaurante no era real.

Justo cuando se debe mostrar la mejor cara de una zona que se pretende detonar turísticamente, los delincuentes han traído en jaque a las fuerzas de seguridad.

Por si fuera poco este estado de vulnerabilidad e indefensión que se vive, la sociedad también tiene que soportar las palabras de quien, se supone, está para cuidar a la población y no para criticarla.

Y no es la primera vez que el jefe de la policía estatal tilda a los tamaulipecos de cobardes.

El 9 de julio del año pasado, en una reunión entre fuerzas federales, autoridades municipales y empresarios, el general Marines prácticamente culpó a la ciudadanía de la actividad delictiva, ya que dijo que le faltaba valor para denunciar.

Frente a todos, dijo que él veía que los tamaulipecos (y en especial los de esta zona) eran cobardes y que por ello tenían las autoridades que merecían.

Esa expresión generó molestia al hoy alcalde electo de Madero, Andrés Zorrilla Moreno, el único que lo increpó y le dijo que estaba ofendiendo y faltando el respeto a los tamaulipecos y a la gente del sur en particular.

Los demás asistentes a la reunión hicieron mutis. El entonces presidente del Consejo Empresarial de Madero se quejó en la más alta instancia del estado.

¿Será criticando a la población como se deba resolver el problema de inseguridad?

¿El jefe policíaco está a favor o en contra de los ciudadanos?