DE BUENA FUENTE

Tamaulipas

Coincido en que debe darse un voto de confianza a la estrategia federal.

Para resolver un problema primero hay que reconocerlo y esto parecía muy lejano, pero se dio.

Como dijo el gobernador, la seguridad es un tema de resultados y no de esfuerzos.

En ese tenor, el compromiso ahora es del gobierno federal y parece... que va en serio.

Hay que decir sin embargo, que la estrategia no sorprende.

Lo que llama la atención es todo lo que no se estaba haciendo.No estaban desarticulando las bandas delictivas.

No estaban sellando las rutas del tráfico ilícito.

No estaban garantizando instituciones locales de seguridad suficientes, eficientes y confiables.

No estaban fortaleciendo la coordinación de las dependencias federales con los otros órdenes de gobierno.

No estaban redoblando la vigilancia en puertos, aeropuertos y principales rutas terrestres.

No había patrullajes federales las 24 horas del día, los siete días de la semana en las zonas urbanas.

La frase de Miguel Ángel Osorio Chong sonó fuerte:“No se tolerará servidor público coludido, corrupto u omiso”.

La estrategia fue presentada como un plan de acción que marca una pauta en la historia de Tamaulipas.

El secretario de Gobernación presumió que la política de seguridad y justicia ha permitido reducir la violencia, disminuir la incidencia delictiva, desarticular bandas criminales y acotarlas en distintas regiones del país.

Los resultados positivos allá, fueron por la coordinación lograda con otras entidades.

Tamaulipas se estaba cociendo aparte.La nueva estrategia fue diseñada por el gabinete de seguridad.Es un rescate del estado.

Se insiste, debe dársele un voto de confianza.Sin duda el antes y después tendrá también un impacto político.

Hay desgaste y acotamiento.

Parecen debilitarse los prospectos “de casa” para el 2016.Si la federación ya intervino Tamaulipas en el tema de seguridad, ¿también intervendrá la sucesión de Egidio Torre?Es mera percepción.

Ahora Paloma Guillén puede tener chance u otro del grupo cercano a Enrique Peña Nieto, Alejandro Guevara por ejemplo.

Ayer vimos a un Marco Bernal intensificando su activismo político, lo que también arroja una señal que no debe pasarse por alto.

Y bueno, la definición del candidato tricolor es una cosa y el desenlace de 2016 es otra.

Tanto en la renovación de la Cámara de Diputados el año que entra, como también en la elección de gobernador dentro de dos, lo que está en juego es la calificación al gobierno federal.

Eso le quita bastante presión al PRI-gobierno estatal.¿Los resultados de la estrategia jugarán a favor o en contra?Esto apenas comienza…