DE BUENA FUENTE

Tamaulipas, nuevo gobierno

En cuestión de horas, Tamaulipas tendrá nuevo gobernador, diputados locales y alcaldes ejerciendo ya sus funciones como tales.

La alternancia pasa del discurso a los hechos. Y llega la hora de la verdad para quien se encargó de echar al PRI del poder estatal, donde se enquistó por más de 86 años.

De la era que está a punto de iniciar, vimos ya un primer esbozo con el rediseño del aparato gubernamental.

Hoy conoceremos a los hombres del gabinete legal, cuyos nombres serán oficializados aquí en Tampico.

Pero el plato fuerte es mañana sábado con el mensaje político que emita el Ejecutivo después de haber rendido protesta como gobernador Constitucional, horas antes en el Congreso.

Tamaulipas llega a su cita con la historia. Llega desgarrado y sangrando.

La esperanza del cambio prometido enmarca el  arribo de Acción Nacional al poder.

Demasiadas expectativas sobre los hombros de quien deberá sumar a los mejores colaboradores frente al reto de reconstruir el estado, tarea sin duda complicada.

Los tamaulipecos ya no tendrán al PRI para echarle la culpa de todos los males habidos y por haber.

Vivir en paz, políticos sin corrupción, finanzas públicas sanas, empleo y oportunidades para todos, serán algo que dependa de un gobierno distinto, por el que votaron 721 mil 049 ciudadanos.

Por vez primera, el PAN supo venderse como una opción confiable para gobernar.

El nuevo gobernador recibe un estado líder… líder en secuestros, extorsión y robos.

Un estado destacado… destacado en pobreza y con tache en crecimiento económico, mismo que es calificado de “mediocre” por la ONG “México ¿cómo vamos?”.

Su directora, Valeria Moy, dice que no se vale que el estado haya crecido 1.9% promedio en los últimos cinco años, muy por debajo de la media nacional de 2.8%.

No se vale, tratándose de un estado con todo lo que tiene, puertos, aeropuertos, conectividad, vecindad con el mercado más grande del mundo. 

Es el quinto estado con menor crecimiento económico en los últimos años, únicamente por encima de Campeche, Chiapas, Tabasco y Veracruz.

Tamaulipas solo ha generado 31% de los empleos necesarios para darle cabida a la población que se incorpora a la Población Económicamente Activa.

La pobreza laboral, pasó de 36% a 38.7%, lo cual representa 171 mil 190 personas más que no pueden comprar la canasta alimentaria con el ingreso proveniente de su trabajo.

El hartazgo ciudadano obliga a reinventar el ejercicio de gobierno en Tamaulipas, ante el riesgo de que lo único que cambie sea el color y las siglas del partido en el poder.