DE BUENA FUENTE

Oposición dividida

La primera reunión fue en Xicoténcatl. La segunda, un día antes del informe de gobierno en Tampico.

En un restaurante se juntaron los representantes del PAN, PRD y P T en Tamaulipas. Al sol azteca le prometieron alcaldías, diputaciones y regidurías.

El PRD pidió que todo fuera por escrito. La alianza tenía que plancharse primero en el estado.

A los encuentros que, para tal efecto, había en Tamaulipas, no asistían representantes de cada uno de los aspirantes panistas a la  gubernatura.

A fines de noviembre, había amarres del PAN con los perredistas Joaco Hernández Correa, Magdalena Pedraza Guerrero y Juan Manuel Rodríguez Nieto.

Pero poco después hubo problemas, porque en Soto La Marina, no se respetó el candidato propuesto por ella.  

El tema no dejó avanzar en diciembre. Comienza el desencanto.

Arcenio Ortega del PT se retira.

El presidente estatal del PAN, César Verástegui y el diputado local del PRD,  Jorge Valdez tienen diferencias. Todo se complica.

Para el 12 de diciembre, ante acuerdos incumplidos, PRD saca su convocatoria con un candado.

No irían a coalición con panistas que hubieran aprobado la reforma energética.

Antes de poner el candado, pidieron llevar candidato en Soto La Marina y Abasolo, sin resultados.

Solo les darían algunas diputaciones, pero las de Mante y Madero ya iban etiquetadas. Rompieron diálogo. Los azules se fueron al nacional.

En el estado no se había platicado desde diciembre, cuando Francisco Garza de Coss y Francisco Elizondo entraron a la interlocución, pero por un asunto personal de uno de ellos, ya no hubo seguimiento.

Se quiso reactivar la negociación la segunda semana de enero.

Vino el delegado del CEN del PAN, Carlos Castaños, pero se limitó a enviar mensajes vía celular.

Propuso 4 distritos: Nuevo Laredo, San Fernando, Soto La Marina y Madero, pero este último sería para Joaco. Además, una pluri y alcaldías en San Fernando, San Carlos, Hidalgo, Ocampo, Mainero y Villagrán.

Cuando Carlos Canturosas y Lázara Nelly se enteran de que se estaba disponiendo de sus dominios, ponen el grito en el cielo.

Hay marcha atrás. Viene luego una contra propuesta, les quitan el distrito de Nuevo Laredo y el municipio de Mainero, y ofrecen Abasolo, San Fernando y Jaumave.

Hay un “pero”: los candidatos no los pondría el PRD, se irían a encuestas con el PAN.

Rechazo total. En un último intento, se ofrecieron sindicaturas.

Tampoco procedió.

En la cúpula nacional, se cae la alianza en Hidalgo y automáticamente en Tamaulipas. El  PRD ha insistido en que si las dirigencias estatales hubieran tenido todo aprobado desde diciembre, habrían ido en coalición en otro binomio.