DE BUENA FUENTE

Mercados…

Con protestas como la del martes todos pierden.

Para empezar, pierden los propios locatarios.

Pierde el comercio organizado.

Pierde el gobierno municipal.

Pierde la administración estatal.

Pierden, y mucho, los ciudadanos.

Pierde Tampico.

En el conflicto no hay verdades absolutas, y mucho menos dueños de las mismas.

Lo que hay es ley, derechos y autoridades para hacerlas cumplir.

Pero lo que debe haber es, también, voluntad para dialogar.

Acuerdos donde todos ganen.

No el uso de fuerza pública como una opción que muchos consideran lo más viable.

Y es que una acción así, quien sabe qué saldos arroje.

A Tampico le urgen nuevos mercados.

Los tampiqueños los merecen.

No se puede ser competitivo con los actuales.

Pero ante el riesgo inminente, la obra está llamada, ante todo, a evitar una tragedia.

Se requiere demolerlos. Remodelar puede seguir implicando riesgo.

Preservar vidas, tanto de oferentes como de ciudadanos, no puede esperar.

Que no se pierda de vista eso.

Pero la forma también es fondo, y con ello, insisto, se tiene que llegar a acuerdos.

Escuchar sin descalificar. 

Manifestarse sin afectar a terceros.

Los oferentes están en su derecho de expresar su inconformidad, pero, como dicen los abogados, su derecho termina donde empieza el derecho de otros.

Y esos otros son los ciudadanos, que sin deberla ni temerla ven afectado su derecho al libre tránsito.

Sin embargo, satanizar a los locatarios tampoco creo que aporte mucho.

Si bien es cierto, cerrando calles han transgredido el orden público, sería contrastante que les aplicaran un rigor que no se aplica a quienes cometen delitos de alto impacto.

La violencia genera más violencia. Es mejor generar paz a través de acuerdos decía la Madre Teresa.

Y mucho mejor aún, que esos acuerdos sean por escrito y todavía mejor, bajo la fe de un notario público.

Los oferentes dicen no tener la certeza de que se respetarán sus espacios. Pero la concesión, ciertamente no es de ellos, con o sin nuevos mercados la misma autoridad se la puede quitar en cualquier momento.

Además, se vale ser transparente. Mostrar los dictámenes técnicos que tiene la autoridad. Enseñar pruebas de laboratorio.

El Maestro Bernardino Rico Maya, experto jurídico, me comentaba que tanto el libre tránsito de las personas, como el manifestarse son derechos constitucionales, pero no deben ir uno contra el otro.

Desde su punto de vista, el camino más factible es el de la conciliación.

En conclusión, no confrontar. Que si puede haber algún tinte político… tal vez. Que si no todos son auténticos concesionarios… quizá.

Pero creo que la gran mayoría no responde a presiones políticas y de ahí vive.

Con ellos se tienen que buscar soluciones.

Ver cómo sí. Y certificarlo con notario.