DE BUENA FUENTE

Juicios orales, hay que apurarse

Juicios orales: se hace tarde.

Expertos alertan sobre el riesgo de no estar listos cuando el plazo venza.

Faltan dos años, sí, pero no serán suficientes para que el aparato de procuración e impartición de justicia llegue debidamente preparado.

Ni siquiera hay señas de infraestructura.

Tampoco los abogados están aptos. Y es que con cursos chiquitos, ni jueces ni defensores  tendrán la instrucción necesaria, se requiere cursar una maestría.

El tema va a contra reloj y ahora que los policías ministeriales fueron relevados por federales, no se sabe si se aprovechará este tiempo para instruirlos, también, sobre el nuevo sistema de justicia penal acusatorio.

¿Qué tienen que ver los ministeriales con los juicios orales? Mucho.

La figura del policía será estratégica.

De su desempeño dependerá en buena medida el éxito o fracaso del nuevo modelo.

Y es que al ser los primeros en llegar al lugar donde se cometió un delito, serán los principales proveedores de pruebas para deslindar responsabilidades.

El nuevo sistema privilegia la investigación policiaca.Sin indicios, sin evidencias, sin pruebas, un inocente puede ir a la cárcel, o un culpable ser exonerado.

De ese tamaño es el riesgo. Un riesgo de impunidad.En 2016 expira el plazo para que en todo el país se estén aplicando los juicios orales.

Después no habrá vuelta atrás. 

Ojalá que el tiempo no se les venga encima. No sería la primera vez que pasa. 

El nuevo Código Nacional de Procedimientos Penales que sustituye a los códigos estatales, apuesta por procesos más rápidos. 

Va por lo que parecía imposible, acabar con esas montañas de expedientes que ya no cabían en los juzgados.Va también por la transparencia en la impartición de justicia.

Los procesos serán de cara al público.

Estos juicios orales implican un profundo cambio de mentalidad. Los jueces tendrán que estar más preparados pues su actuación la calificará el público.

Los abogados tendrán que ser unos tiburones, pues el juez tendrá la facultad de remover en plena audiencia a los defensores que no tengan el conocimiento necesario.

Ojo. No es sólo conocimiento teórico, deben ser buenos oradores y proyectar mucha seguridad en sí mismos. 

Entre las figuras novedosas que se incluyen, se encuentran el uso de localizadores electrónicos y los arraigos domiciliarios, para evitar que se siga abusando de la prisión preventiva.

El juicio en prisión solo aplicará para asuntos de delincuencia organizada, homicidio doloso, violación, secuestro, trata de personas y delitos cometidos con medios violentos como armas y explosivos.

Ello implicará una disminución de la población penitenciaria en todo México y un ahorro en el mantenimiento de internos.Un lector expresaba sus reservas: “Creo que al final, se va a terminar por demandar que regresen los juicios escritos”.

Y agregaba: “En ambos casos, el pobre lleva las de perder frente al rico”.

Que el abogado poderoso no llegue abrazando a su amigo el juez, ¿lo veremos?