DE BUENA FUENTE

¿Fracaso generalizado o triunfo compartido?

Las necesidades de infraestructura requieren de un dinero que no está en el presupuesto municipal.

Por ello, en enero de este año, ex alcaldes hacían ver la importancia de definir proyectos y no seguir desaprovechando el Fondo Metropolitano.

Dijeron que era impostergable acordar obras de beneficio conjunto y registrarlas ante la Unidad de Inversión de la Secretaría de Hacienda, respaldadas por un estudio técnico.

Ahí se da un número de matrícula y luego se revisan para palomearlas. Es indispensable presentar el costo-beneficio de cada proyecto para que se autoricen los recursos.

En un espacio para Milenio Tamaulipas y Multimedios Televisión, José Rábago, Héctor Villarreal y Joaquín Hernández sugerían entonces a Gustavo Torres, Esdras Romero y Armando López apurarse a definir proyectos.

“Lo que tienen que hacer es afanarse, apurarse a presentar proyectos metropolitanos, acciones específicas…  Que conozcan el marco jurídico, hacer los expedientes técnicos”, dijeron.

Ingrediente ineludible: Voluntad política de municipios y estados.

Es obligatorio coordinarse para que la región progrese.

Hay que elegir un proyecto viable, hacer el proyecto conceptual pero también el proyecto ejecutivo (mientras no se tenga éste, será imposible calcular el costo y aprobar la obra).

Si se firmara el acuerdo biestatal luego de instalarse la comisión técnica,  se podría evaluar en conjunto con la federación el costo-beneficio del proyecto elegido.

¿Será que para que alguna obra se haga en la región con estos fondos todavía va para largo?

La reunión de mandatarios es fundamental, más no suficiente.

Dicen los enterados que no sólo es la firma de los gobernadores. Es el tiempo y costo que se lleva haciendo los proyectos ejecutivos, su aprobación y su ingreso.

O sea, un largo camino por recorrer.

Hay que reconocer que se ha avanzado en la demostración de la suma de voluntades de los alcaldes.

Pero sus asesores han fallado al no advertirles que la forma de presentar los proyectos no es lo más procedente.

Para eso existen las reglas de operación.

Convendría un curso intensivo sobre desarrollo metropolitano para conocer el objetivo por el que se creó dicho fondo.

Se perdió tiempo valioso. Se agota el plazo fatal para ingresar propuestas.

Ojalá que no se apueste a un nuevo fracaso generalizado, sino a un triunfo compartido.

 Fue un logro la declaratoria de zona metropolitana y el que se obtuvieran 40.2 millones de pesos en 2010.

Pero qué lamentable que la intervención del también entonces diputado Rábago para que se decidiera en fast track liberar ese recurso, no fuera debidamente aprovechada.

El dinero se utilizó en la pavimentación de una parte de la avenida Monterrey, y al parecer es la parte que tuvo que ser demolida ya que no cumplía con las especificaciones en la nueva pavimentación que está realizando el gobierno federal de dicha vialidad destinada a tránsito pesado.

40 millones tirados y desperdiciados. Y es que el espesor que el gobierno federal ahora está dando al concreto es de 40 centímetros.

¿No habrá responsabilidad a funcionarios?