DE BUENA FUENTE

Diputados porristas

Son días de campañas políticas, y, junto a los candidatos a diputados federales, los legisladores locales andan en franco proselitismo.

Mientras la reforma electoral en Tamaulipas se perfila para ser aprobada hasta el último momento, los miembros del Congreso local dedican buena parte de su tiempo y su energía a hacerla de porristas de los candidatos de su partido.

El activismo que se traen los legisladores locales  empieza con quien representa al Poder Legislativo en el estado, Ramiro Ramos, el cual despliega una intensa propaganda a favor de los candidatos tricolores.

Los diputados se dejan ver acompañando a los abanderados de su partido y/o haciendo propaganda a través de una herramienta estratégica en estos tiempos, las redes sociales.

Convertidas éstas en tierra de nadie por la falta de regulación, es común ver al pastor del Congreso,  Ramos Salinas, lo mismo difundiendo actividades parlamentarias que actividades de las campañas políticas.

Si bien al parecer no hay violación a la ley, no es una sana mezcolanza, cuando desde la propia Junta de Coordinación Política se ha venido pidiendo a los diputados “que se cuide el trabajo legislativo y no se politice”.

En Acción Nacional también se cuecen habas. Y ahí aparece Kiko Elizondo, coordinador de la bancada albiazul en la actual legislatura, participar en eventos de proselitismo panista en la frontera.

Otro caso es Jorge Valdez, llamando a votar por el PRD. Irma Leticia Torres Silva de Nueva Alianza, usa sus espacios para promover a la candidata turquesa. Patricio King del Verde tampoco se queda atrás. Y así por el estilo.

Se les ha dicho a todos los diputados, que tienen la libertad de apoyar a los candidatos de su partido, por las tardes o el fin de semana. Nunca en “horarios de oficina”… ¡pero  si sólo sesionan unas horas, un día de la semana!…

Desde la propia presidencia del Congreso, les han dicho que si participan apoyando a su partido, lo hagan cuando no tengan tareas legislativas, pues su principal compromiso es legislar, fiscalizar y hacer gestiones.

A los diputados les espera una cirugía mayor, el nuevo código electoral que fijará las reglas del juego para la elección del 2016 en que se renovarán Gubernatura, Congreso y Presidencias Municipales.

Ahí es donde deberían estar concentrados.

Y nada sano resulta estar por un lado haciendo proselitismo para su partido, y por el otro, cocinando la reforma electoral, que bien pudo hacerse fuera de tiempos políticos, pero se dejó hasta el último y el 31 de mayo vence el plazo para  su aprobación.

El proselitismo electoral en redes sociales está desatado… los diputados mismos están desatados apoyando campañas desde ese espacio y también fuera de él.

Andan encampañados. ¿Será por ayudar o para ayudarse?, con eso de que ahí viene el 2016…