DE BUENA FUENTE

Desorden hídrico

Marcados riesgos en disponibilidad y calidad del agua.

Una prospectiva realizada por Semarnat, Profepa, el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua y la Auditoría Superior de la Federación, señala:Deficiencias en la infraestructura.

Mal uso del recurso y necesidades de tecnología e investigación.La disponibilidad de agua per cápita entre 1960 y 2010, pasó de 11,042 metros cúbicos por habitante al año a 4, 090 m3/h/a. 

Según la Organización para la Agricultura y Alimentación de las Naciones Unidas (FAO) es una situación delicada porque la cantidad adecuada es de 5,000 m3/h/a. De los 653 acuíferos existentes en México, 16 registraron condiciones de agua salobre y salina, lo que limita su disponibilidad para consumo humano.

En las cuencas se vio un volumen de 77,601.1 Mm3 de agua contaminada por fertilizantes, pesticidas, insecticidas, aceites y derivados del petróleo.Otro grave problema es la contaminación causada por las actividades humanas, como las descargas de aguas residuales sin ningún tratamiento y productos químicos industriales que afectan la calidad del agua.Solamente se trata el 15% de las aguas residuales industriales.

Esta situación se presenta sobre todo en estados como Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas y Sonora, donde la población y la industria han crecido y en donde el recurso hídrico es escaso. 

El tratamiento de las aguas residuales no ha contribuido a controlar la contaminación. A 2012 se trataron 99.8 m3/s de aguas residuales, lo que representa el 47.5% del agua residual colectada de 210.0 m3/s. En el servicio de agua potable, se alcanzó al mismo año una cobertura del 92%. No se ha logrado la cobertura universal, ni mejorar los servicios pese a que los  recursos asignados se incrementaron paulatinamente.

No hay medios para verificar la eficacia con que los recursos son empleados, es limitada la coordinación entre los tres niveles de gobierno para evaluar resultados.

Las pérdidas de agua potable en las redes de suministro oscilan a nivel nacional entre el 30% y el 50%.Antes de 2011 se desconocía la cantidad de agua disponible en los cuerpos hídricos, lo que ocasionaba que los títulos de concesión se otorgaran sin un control preciso. 

La inspección a los usuarios del agua carece de medios de verificación efectivos, esto ha propiciado la sobreexplotación de los cuerpos hídricos.

La Profepa no aplica las sanciones que contempla la Ley de Aguas Nacionales porque el reglamento interior de Semarnat no le confiere ninguna atribución.

Urge una política hídrica de mayor eficiencia, el acceso al agua es ya un derecho constitucional.De seguir operando tal como se ha manejado desde 1989, la disponibilidad del recurso hídrico en 2030 será de 3,841 m3/habitante/año.

Esto significa, 249 metros cúbicos por habitante menos que en 2010 y 4,136 metros cúbicos menos que en 1970.

Se advierte: De continuar este comportamiento, cuando la disponibilidad sea menor, es probable que se manifiesten problemas sociales, económicos y políticos y que se empiece a dar la competencia por el agua.