DE BUENA FUENTE

Barbas a remojar

La oposición en Tamaulipas sigue teniendo un reto enorme si en verdad aspira a asumirse como una opción confiable.  

Ya a ningún partido le funciona esa frase de que envían a sus mejores y mujeres a buscar los puestos de elección popular.

El paso del tiempo ha demostrado que la corrupción no es exclusiva de unas siglas. Está en todos lados.

La justicia federal acaba de confirmar manejos indebidos en el PAN estatal, que involucran a un diputado y a un ex diputado local, ambos plurinominales.

Francisco Garza de Coss y Rolando González quedaron fuera del partido por tres años. 

El caso viene desde 2009, pero apenas este miércoles el Trife ratificó que había elementos suficientes y hoy es un caso cerrado que deja lecturas para el análisis.

Con esta sentencia, el Poder Judicial de la Federación le vuelve a corregir la plana a Tamaulipas. Recordemos que hace poco, el Trife invalidó una resolución del Congreso del Estado, porque eligió consejeros electorales sin tener ya facultad para ello.

Ahora el órgano federal revoca un fallo que el Tribunal Electoral del Estado había emitido a favor de los acusados.

El tribunal tamaulipeco había determinado que la suspensión de derechos partidistas dictada por la Comisión de Orden del Consejo Nacional del PAN, vulneraba el principio de legalidad al no fundar la responsabilidad y sanción impuestas a Garza de Coss y González Tejeda.

A juicio de ese tribunal presidido por Miguel Gracia Riestra, no había pruebas de su participación directa en la alteración de cheques, ni del desvío de las prerrogativas del PAN estatal.

En opinión del tribunal estatal, la sanción disciplinaria era improcedente porque fincaba responsabilidad basada en apreciaciones subjetivas. 

Pero el propio partido había ordenado una auditoría externa al Comité Directivo Estatal del PAN, que tras practicarse, acreditó anomalías en la información contable del ejercicio 2009.

La Comisión de Orden fincó responsabilidad a Garza de Coss, Arturo García Carrizales y Rolando González, porque como presidente, secretario y tesorero del CDE, respectivamente, tenían a su cargo la aplicación del recurso y se quiso sentar precedente.

Se firmaron cheques presuntamente irregulares por un monto de 521 mil 565 pesos, emitidos los días 25 de febrero, 1, 2 y 3 de julio de 2009.

El Trife señaló que el tribunal estatal se equivocó al pretender que el PAN acreditara la participación directa de Garza de Coss en las irregularidades denunciadas.

El partido sustentó su responsabilidad en el deber que tenía de supervisar el manejo de los fondos a su cargo.

Así, el Trife revocó la sentencia estatal del 28 de marzo de 2014, quedando firme la resolución partidista del 11 de junio de 2013.

Y como le digo, es ésta otra resolución que el Trife echa abajo a una autoridad estatal.

Otra equivocación.

Algo huele mal.

Y para las dirigencias de los partidos, ahí queda el caso para poner barbas a remojar.