Corredor Fronterizo

La reforma migratoria en 2014

Está por comenzar el segundo año de gobierno del presidente Obama, en su segundo mandato, y aún no hay señales sobre la posibilidad de avance en las discusiones sobre la reforma migratoria en Estados Unidos.

En la propuesta S-744 (Border security, Economic Opportunity, and Immigration Modernization Act), los aspectos asociados a los temas del otorgamiento de la ciudadanía y la efectividad de las agencias federales para parar el flujo migratorio que intenta ingresar a Estados Unidos, son temas sensibles que han detenido los acuerdos.

A diferencia de la Ley IRCA (o Simpson–Rodino), la propuesta S-744 no puede ser vista propiamente como una reforma migratoria integral. Se trata más bien de medidas para el control migratorio basadas en el principio de seguridad nacional. Es decir, este último elemento es transversal a todos los aspectos y procesos de control migratorio. Ya se ha dicho que IRCA fue una reforma migratoria integral que buscó legalizar la situación de millones de inmigrantes no autorizados que llegaron a los Estados Unidos antes de 1982, a través de permiso de residencia con opción a lograr la ciudadanía luego de unos años.

En esta ocasión, la propuesta llevada al Senado por el Comité Bipartidista, se enfoca en el otorgamiento de permisos laborales que podrían ser ratificados para un segundo periodo, lo que luego daría paso a permisos de residencia. Sin embargo, el endurecimiento de leyes migratorias estatales que criminalizan delitos menores elimina la posibilidad, para muchos de los millones de inmigrantes en situación no autorizada, de lograr siquiera un permiso de trabajo.

En mayo de 1985, cuando la propuesta de Reforma y Control Migratorio llegó al Senado, sus principios fueron el control del empleo de personas con estancia no autorizada por parte de los empleadores, y el incremento de las actividades de la Border Patrol y del Servicio de Inmigración y Naturalización para atender la problemática.

Aun así, esta propuesta tuvo que pasar por varias enmiendas durante 16 meses para que se llegara a un acuerdo en septiembre de 1986 y finalmente fuera publicada como ley en noviembre del mismo año; un escenario muy distinto al actual.

Hoy en día se antoja complicado retomar la propuesta sin un acuerdo entre quienes opinan que debe ser un proceso gradual, condicionado al control del flujo migratorio en las fronteras, y quienes opinan, como el presidente Obama, que debe considerarse el objetivo último de una reforma: regularizar la estancia de millones de personas viviendo sin autorización dentro de ese país.

Quienes apoyan la propuesta han dicho que 2014 es crucial para lograr la aprobación de cambios a la ley, sin embargo, los legisladores están más interesados en los alcances políticos de la propuesta de salud de la administración Obama, y sus implicaciones para la renovación de un tercio del Senado en noviembre de 2014.

Así las cosas, 2014 se antoja un año complicado para el avance de la reforma.

Blanca Vázquez

Profesor-Investigador de el Colegio de la Frontera Norte