Corredor Fronterizo

Más sobre el proyecto Monterrey VI

Después de revisar algunos documentos extraídos de la página de Agua y Drenaje de Monterrey, sobre Monterrey VI, me doy cuenta que el proyecto presenta algunas ausencias y limitaciones. En el documento principal que está en Agua y Drenaje cuya liga electrónica es ésta:  http://www.sadm.gob.mx/PortalSadm/jsp/MTY_VI.jsp# se nos menciona que el propósito del proyecto es proporcionar agua a la zona conurbana de Monterrey por los siguientes 30 años a partir del 2017 cuando se inicie el funcionamiento del acueducto.

También se nos específica que ya han existido cinco proyectos anteriores, entre los que se encuentran la presa Cerro Prieto y la presa El Cuchillo, entre otras obras. No obstante, no se hace una evaluación de estas obras. No se nos dice si se cumplieron los objetivos de dichas obras y cuáles quedaron pendientes. Por la duración que han tenido estos proyectos queda claro que esta zona metropolitana seguirá pidiendo agua a otras cuencas hidrológicas; seguirá desviando el curso natural del agua, así como también limitando su uso en otras regiones y para otros propósitos. Todo sea, según lo que se establece en el documento, en aras de solucionar solamente las necesidades de un centro urbano y ni siquiera de todo el estado de Nuevo León.

Seguramente tendremos un Monterrey VII antes de que lleguen los 30 años y no se continuará con la extracción de 5 metros cúbicos por segundo del río Pánuco como se estipula en el documento, sino de los 15 metros cúbicos por segundo que les permite el Acuerdo que tiene el estado de Nuevo León con la Comisión Nacional del Agua. 

Si hacemos caso a este documento oficial, estamos ante un escenario de crecimiento regional desequilibrado donde se concentran esfuerzos para apoyar a la zona metropolitana de Monterrey, pero existe una ausencia de éstos en otras partes de la región. Seguir promoviendo el poblamiento de la zona metropolitana va a agudizar ya los problemas urbanos existentes, tales como la contaminación ambiental, provocada por la industria y el millón y pico de autos y transporte urbano; los altos costos de mantenimiento del equipamiento vial para soportar esta carga vehicular; los altos costos de vivir y trabajar en una zona metropolitana con altas tasas de crecimiento poblacional, etcétera.

Precisamente Monterrey VI carece de un diagnóstico de impacto social y no está ligado a un Plan de Desarrollo; se nos presenta solamente como un proyecto que responde a una necesidad sectorial y local.

Pero éste no es un defecto solamente de este proyecto, sino también de algunos programas de la política regional y gubernamental existente. Por ejemplo, si se planea construir una zona residencial para trabajadores no se piensa en las consecuencias sociales del proyecto. No se toman en cuenta la ubicación de los lugares de trabajo, los servicios que tienen que ver con las necesidades diarias de la población que va a vivir en este fraccionamiento, ni las necesidades de salud, así como tampoco de seguridad pública. Lo importante solamente es encontrar terrenos baratos para garantizar las tasas de ganancia de los inversores y atender la demanda de vivienda. 

Adicionalmente en el proyecto Monterrey VI, para los promotores de éste, no existe nada entre el río Pánuco y la presa Cerro Prieto, no hay comunidades, ni autoridades locales, ni del estado de Tamaulipas, ni de Veracruz y ni de San Luis. El hecho de que el agua provenga de otra cuenca tendría que haber pasado por una revisión de los gestores y usuarios del agua de esa cuenca. En el documento no se hace mención de ello. ¿Que acaso ellos no opinan, ni evalúan el proyecto que está anclado en su propio territorio?

MARIO ALBERTO JURADO MONTELONGO

Profesor-investigador de El Colegio de la Frontera Norte en Monterrey