Corredor Fronterizo

La interminable deuda bursátil de Nuevo León

Poco a poco Nuevo León se está colocando dentro del grupo de entidades que más deuda bursátil genera. Aunque este tipo de deuda es a mediano y largo plazo, es decir, se coloca a tasas de interés bajas, el problema es que compromete los ingresos por participaciones futuras, pues se tienen que destinar al pago de esa deuda. En otras palabras, los ciudadanos de hoy podemos disfrutar de mejores carreteras, pavimentación, infraestructura hidráulica, etcétera, pero serán los ciudadanos del futuro quienes tendrán la obligación de pagar. Quizás muchos piensen que es justo, ya que ahora nosotros también estamos pagando deuda emitida en los ochenta por José López Portillo. Sin embargo, eso no lo hace mejor. Tan sólo en 2014, el Gobierno Estatal colocó en la Bolsa Mexicana de Valores certificados bursátiles por 6 mil 400 millones de pesos a un plazo de 30 años y el próximo año colocará otros mil 600 millones de pesos. Estos recursos serán destinados a la Red Estatal de Autopistas de Nuevo León, pero sólo la mitad será utilizada para mejorar o construir carreteras, ya que con el resto se debe pagar deuda atrasada correspondiente al Anillo Periférico. Sacando cuentas, eso se suma a los 13 mil 577 millones de pesos de deuda bursátil ya acumulados. 

La evidencia muestra que son pocos los gobiernos estatales y municipales en México que recurren a la emisión de bonos bursátiles como fuentes de financiamiento de inversiones productivas. Las razones son muchas, pero las principales es que comprometen los ingresos futuros de los Estados y además implican altísimos costos de operación. Aunque en un escenario lo ideal sería que los gobiernos estatales y municipales utilizaran el mercado bursátil para generar recursos propios y así dependieran menos de las participaciones federales, en la práctica lo que ocasiona es que los políticos hagan uso de este mecanismo más bien por ambición personal. La razón es que la deuda bursátil permite hacerse de recursos millonarios de manera rápida para poder emprender proyectos productivos que satisfagan las necesidades de la sociedad en el corto plazo. Las administraciones de Gobierno, ya sea estatal o municipal, que duran 6 o 3 años tienen la posibilidad de adquirir deudas cuyos plazos de vencimiento pueden pactarse a 12, 20 o 30 años. Es de vital importancia que la población sepa no sólo de dónde proceden los recursos con los que se construyen carreteras, sino las obligaciones que están adquiriendo los gobernantes a nuestro nombre. En Nuevo León es importante que la sociedad esté consciente que las grandes obras viales y de infraestructura están siendo financiadas con deuda que tendrá que ser liquidada en el mediano y largo plazo. Además los recursos con los que se están pagando y se pagarán esas deudas provienen de nuestros impuestos como el predial, sobre automóviles nuevos, sobre nómina y otros rubros cuyo destino está siendo desviado.

BELEM  VÁSQUEZ GALÁN

Profesor-Investigador de el Colegio de la Frontera Norte