Corredor Fronterizo

El derecho de pocos puede pisar el derecho de muchos

¿Por qué les comento esto? Es que no logro entender cómo uno o dos eventos institucionales o de H. Autoridades logran causar un verdadero caos vial en esta ciudad. En donde a ninguno de los dos responsables les importó, que ni una chica no pudiera llegar a su examen semestral; que una mujer no llegara a tiempo para recoger a su bebé; y mucho menos que un chico no llegará a casa a tiempo a cenar después de un largo día de trabajo. Aunado a un pobre policía de Tránsito nadie respetó al momento del caos vial. ¿Qué frustrante, no?

Ante esto, lo mío fue poco, es decir, sólo tuve que caminar tres kilómetros hasta mi casa, ¿por qué? Por el caos vial que se vive en la ciudad por causa de unos pocos, esto provocó que no pasara ni un autobús y que los pocos taxis no quisieran pararse para ser abordados, esto por no entrar en el caos vial. A lo que se suma, que si uno decide caminar hasta su casa ante tal desorden vial tenga que literalmente torear a locos conductores y conductoras, por no ceder el paso a los peatones. ¿Creerán que nunca serán peatones? Aunado al desastre que tenemos llamado banquetas, que no sé exactamente de qué estilo son: art déco, sui géneris, rococó o ninis, si porque ni son banquetas, ni son calles, siendo que ambas tiene baches o agujeros o hasta pozos, donde caminar en ellas es un sueño guajiro.

A lo anterior, le sumamos que nuestro H. Gobierno ha convertido a la ciudad en una feria de obras viales. Si porque tú, ciudadano, te puedes ganar la obra de Alfonso Reyes, avenida Eugenio Garza Sada, Constitución u cualquier otra que se esté dando en la ciudad. Pero eso sí, hay que invertir para acabarse el presupuesto, porque si no esto no es negocio u obra lucidora para entrar a la competencia del nuevo H. Gobierno. Así, además de ganar obras viables sin ton ni son también te puedes ganar una gran cantidad de contaminantes (monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno, partículas, sulfatos y otros contaminantes tóxicos) que son más dañinos para la salud humana durante la época de invierno, debido a las condiciones meteorológicas desfavorables y las bajas velocidades de los vientos, las dispersión de estos contaminantes es baja (

http://www.autoprecision.com.mx/doctos/ContaminacionAmbientalMonterrey.pdf). Por lo cual también nos ganamos casi respirar contaminación por este caos vial. Pero claro habrá alguien de esos pocos, que piense en el derecho de esos muchos para tener una verdadera calidad de vida en esta ciudad.

Por lo antes referido debo dar las gracias a nuestras queridas autoridades, que nos están regalando para esta Navidad una ciudad con caos vial, contaminación, estrés y, bueno, caminar por los caminos de la vida que no son lo que pensamos para llegar a casa. Gracias muchas gracias. ¡No esperábamos menos de ustedes! Por lo cual les deseamos tener una feliz Navidad y que no se cumplan sus deseos, porque así se cumplirán los nuestros.

DOCTORA MA. EUGENIA GONZÁLEZ ÁVILA

Profesor-Investigador de el Colegio de la Frontera Norte