Corredor Fronterizo

La otra cara de Tamaulipas

Tamaulipas es uno de los estados más ricos del país en recursos naturales. Tiene una reserva ecológica importante, El Cielo, y sus playas en Tampico y Matamoros son de las más cálidas. Cuenta con una enorme petrolera en su territorio. Por Tamaulipas han pasado millones de pesos que han contribuido al desarrollo económico de México. Fue el principal productor y exportador de algodón en los años cincuenta. Desde hace décadas es uno de los productores de sorgo más importantes. Hasta los noventa fue el principal productor de semilla mejorada de sorgo y en su territorio se encuentra una de las principales aduanas del país: Nuevo Laredo.

Tamaulipas también ha sido un espacio en donde han encontrado cobijo miles de repatriados que han regresado a nuestro país. Incluso una de sus ciudades, Valle Hermoso, fue fundada con trabajadores repatriados que regresaron a México cuando la crisis estadunidense los regresó al país, actualmente sus ciudades reciben a miles de deportados que están siendo regresados. Durante los setenta y parte de los noventa, buena parte de la sociedad tamaulipeca ayudó a los centroamericanos que cruzaban por su territorio, huyendo de la violencia en sus países. Hoy, a pesar de la violencia, los albergues, pertenecientes a la iglesia, siguen apoyando a los migrantes.

En tierra tamaulipeca, tanto en Tampico como Matamoros y Nuevo Laredo, se constituyeron los primeros sindicatos de servicios, particularmente de meseros y músicos. Estos sindicatos tenían fuertes raíces cuestionadoras y hasta radicales que buscaban el cambio de la sociedad. Actualmente en Matamoros existe uno de los sindicatos más longevos del país, que fue fundado en 1932, ha sobrevivido la caída del algodón, de otros productos agrícolas y enfrenta la crisis maquiladora, en sus filas siguen militando más de 40 mil trabajadores.

Escribo sobre este Tamaulipas porque pocos lo conocen, porque sólo conocemos la violencia que se han generado en este territorio, se ha etiquetado al estado por ser escenario de guerra entre grupos criminales que se enfrentan por el control geográfico, económico de la entidad, y poco se conoce de la población común que vivimos en la entidad. Finalmente habría que decir que el rostro social de Tamaulipas ha sido manchado por las políticas públicas inadecuadas que se han implementado en el estado a través de gobiernos locales, estatales y nacionales, las cuales han sido delineadas para alejarse de una realidad social a la que no se atreven a asomar.  Gobernantes y funcionarios, estatales y locales, han visto sus puestos públicos como una fuente de enriquecimiento personal y con una mínima preocupación por la ciudadanía. En Tamaulipas no hacen falta más instituciones, nuevas políticas, hace falta que se respeten las leyes, que se extirpen las corrupciones en todos los niveles y, que sobre todo, se le delineen políticas que privilegien lo social.

CIRILA QUINTERO RAMÍREZ

Profesora-investigadora de El Colegio de la Frontera Norte en Tamaulipas