Corredor Fronterizo

Las bandas

Las bandas En fechas recientes, el titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Gerardo Ruiz Esparza, declaró en la instalación del proyecto México Conectado, que la inclusión digital es lo más importante de la reforma de telecomunicaciones. Porque para los mexicanos, el derecho de acceso a las tecnologías de información y comunicación, incluido el internet de banda ancha les “abre las puertas a la sociedad global del conocimiento”. Sin embargo, salió a relucir en el marco de dicha reforma que aunque la penetración de internet de banda ancha se mantiene constante en México, ésta ha moderado su expansión desde el 2012, pasando del primero al séptimo lugar en Latinoamérica.

¿Banda fija o banda móvil?

El término de banda ancha generalmente es utilizado para referirse a la banda ancha fija, pero el acceso a través de dispositivos móviles es cada vez más común. Un análisis de las tendencias parece indicar que será el acceso a través de dispositivos inalámbricos el que dominará el mercado. Por ejemplo, en diciembre de 2011, México contaba con 12.62 millones de conexiones de banda ancha fija y 20.0 millones de banda ancha móvil. Pero, como sugiere la Comisión de Especialidad de Ingeniería en Comunicaciones y Electrónica de la Academia de Ingeniería (AI) (http://www.ai.org.mx/ai/archivos/banda_ancha_061212.pdf), es muy importante llevar la fibra hasta todos los municipios de México porque no puede haber verdadera banda ancha sin fibra óptica. Aunque Ruiz Esparza precisó que han sido enlazados 45 mil sitios en el país, en México existen aproximadamente 245 mil localidades de acuerdo al censo del INEGI de 2010. De éstas: 240 mil son rurales y 4 mil 600 urbanas. Solamente 600 cuentan con más de 20 mil habitantes. La localidad promedio rural cuenta con unos 150 habitantes. Aquí podemos detectar la principal característica demográfica de México: miles de poblaciones pequeñas y dispersas, lo que representa un enorme reto al tratar de llevarles servicios, en particular los de banda ancha.

Por ello, para fomentar la capilaridad de la fibra óptica, AI sugiere que la forma más eficiente de llevar servicios más lejos y más rápido que el mercado es a través de subsidios explícitos y focalizados, a la manera de los Centros Digitales de Aprendizaje (CDAs o CCAs) del sexenio foxista. AI propone que una vez que se llegue a todas las cabeceras municipales, habría que continuar ampliando la red a más localidades en una segunda fase, por medio de recursos privados y subsidios. Con ello la promesa de la reforma en telecomunicaciones, con su infinidad de factores y variables, estaría detonando (de acuerdo con datos del Banco Mundial), que por cada 10% de la penetración de la banda ancha en sociedades como México, el Producto Interno Bruto (PIB) se elevaría 1.38 por ciento. Esto, junto con  una combinación de variables “de derrame” (Katz  and  Koutroumpis, 2012), en donde crecimiento, empleo, eficiencia, creatividad y la construcción de una Red Nacional de Educación e Investigación sean eventualmente posibles.

 Blanca C. García
Profesora-Investigadora de El Colegio de la Frontera Norte