Corredor Fronterizo

Saneamiento y salud: una relación estrecha

El saneamiento ambiental es uno de los principales problemas de la actualidad, debido a los efectos que tiene sobre la salud y la calidad de vida de las personas. La Organización Mundial de la Salud lo define como “aquella disciplina que comprende aquellos aspectos de la salud humana, incluida la calidad de vida, que son determinados por factores ambientales físicos, químicos, biológicos, sociales y psicosociales”. Como se puede observar en la definición anterior, el saneamiento ambiental incluye una amplia gama de aspectos sobre los cuales el ser humano debe actuar mediante su prevención y control para crear un ambiente saludable, disminuir enfermedades y mejorar la calidad de vida de la población. 

Dentro de todos los factores en los que se puede intervenir, dotar de agua potable a la población y el saneamiento básico son primordiales. Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), cada año mueren más de 3 millones y medio de personas por causa del agua contaminada, además, señala que el saneamiento podría disminuir en más de un tercio el número de muertes de niños por diarrea.

Ante la importancia de estos dos aspectos en la salud de la población, en 2010 la ONU proclamó el acceso al agua potable y al saneamiento básico “como un derecho humano esencial para garantizar el pleno disfrute de la vida y de todos los derechos humanos, entre ellos, el de vivir en condiciones dignas y adecuadas”.

Por ello es necesario atender los rezagos en cuanto a la cobertura de los servicios de agua potable y drenaje. En México, según resultados del Censo de Población y Vivienda 2010, alrededor de 9.5 millones de personas carecían de agua entubada y aproximadamente 11 millones de habitantes viven sin drenaje, situación que poco ha variado hasta nuestros días.

En el caso de la región norte de Coahuila, existe un alto porcentaje de cobertura de agua potable y drenaje según lo indican los resultados del censo de 2010. Sin embargo, aún hay rezagos en esta región, las estadísticas del censo revelan que 5 mil 467 personas carecen de agua potable mientras que 18 mil 910 no cuentan con drenaje.

En función de lo anterior, es preocupante la cantidad de personas en el país que carece de agua potable y realiza sus necesidades fisiológicas al aire libre. Se trata del grupo de población con mayor propensión a enfermedades relacionadas con el agua contaminada y la falta de saneamiento.

Por lo tanto, es primordial la atención a esta población, porque no sólo se trata de proporcionarles agua potable y saneamiento. También es cuestión de dignidad, salud, igualdad y seguridad.

JUAN PARRA

El Colegio de la Frontera Norte