Corredor Fronterizo

¿"Boom" petrolero en Tamaulipas?

Hay gran optimismo en Tamaulipas por los yacimientos petroleros frente a Matamoros. Se dice que detonarán su economía.

Sin embargo, la explotación de estos yacimientos no la podrá realizar cualquiera. Se requerirán inversión, maquinaria, proyectos empresariales, personal no numeroso, sino sólo adecuado, todo muy especializado. ¿Lo ofrecemos los tamaulipecos y mexicanos? En cierta medida, la reforma energética se dio para permitir la participación extranjera en la perforación petrolera. Se dice que sólo con tecnología suya se puede llegar a los subsuelos de altamar.

¿Cómo podrán pues los fronterizos participar del boom petrolero? Por ahora, como los trabajadores vienen de fuera, lo que se les ofrece es hospedaje y alimentación, y no más. Hay, por supuesto, otras áreas que se podrían ya aprovechar: brindarles servicios legales y profesionales, espacio físico, equipo industrial y de transporte ordinarios, como se hace todavía con las maquiladoras. La bonanza consistiría en seguir ofreciendo estos servicios por buen rato, mientras los yacimientos petroleros no se agoten u otras energías no desplacen al petróleo.

¿Pero es todo lo que se quiere y puede ofrecer? ¿Qué pasará cuando el auge petrolero concluya, como ocurrió con el algodonero y el maquilador?

Seamos audaces para conseguir más. Por tanto, líguese la explotación petrolera a la industria química en la región. No seamos sólo huéspedes de empresas extranjeras que vienen y se van (como ocurre en la maquila), generemos y produzcamos nuestros propios bienes para el mundo. Aventurémonos en la explotación de la Cuenca de Burgos en tanto que es posible para medianos e inclusive pequeños empresarios. Los empresarios locales podrían participar en la generación de nuevas energías, como la eólica. La ley ya lo permite. Genérense clústeres donde distintas empresas se encadenen, por ejemplo, la industria química y la agropecuaria. El desarrollo hotelero debe convertirse en turístico: las playas, la laguna, los campos y nuestras ciudades están pidiendo a gritos un plan turístico integral. El gobierno debe recuperar la seguridad pública y garantizar la seguridad jurídica: sólo con ellas puede haber inversiones estables. Respétese el marco legal. Situar el desarrollo petrolero en El Mezquital es hacerlo en una zona natural protegida: no lo permite la ley. Si se espera tanta inversión, ¿por qué no hacer el puerto un poco más al norte, fuera de la Laguna Madre, como el Puerto de Brownsville?  Evítese la contaminación ambiental y la corrupción social asociadas a la explotación petrolera. Deben surgir escuelas, proyectos sociales y culturales que permitan que todos participemos del desarrollo no sólo económico, también del humano. Debemos exigir la creación en la región de un centro de investigación científica avanzada sobre el petróleo y también sobre las energías alternativas. Éstas las debemos tener listas para cuando el petróleo se acabe.

ARTURO ZÁRATE RUIZ

Profesor-Investigador de el Colegio de la Frontera Norte