Corredor Fronterizo

Apreciación del dólar en la frontera México-USA

Los consumidores fronterizos tendrán que arreglar sus prioridades.

La paridad peso-dólar influye fuertemente sobre el comercio exterior a cualquier escala, mientras más barato se encuentre el peso en los mercados financieros, facilitará las exportaciones; por el contrario, hará más atractivo importar porque son más baratos los productos en el extranjero y en las ciudades fronterizas este fenómeno es muy visible por los millones de cruces fronterizos para comprar en las tiendas departamentales de Estados Unidos.

En la frontera México-Estados Unidos, el comercio al menudeo reacciona a los cambios en el precio del dólar. Los mexicanos tendrán menos capacidad de compra al internarse a las ciudades pares americanas para surtirse si aumenta el valor del dólar respecto al peso. Este fenómeno se ha presentado recientemente al incrementarse nominalmente en 10.56% del 2 de enero del 2015 al 13 de agosto reciente (de 14.7414 a 16.2976), que significa para los fronterizos gastar más para traer la misma canasta que antes.

Los recientes acontecimientos por la homologación del IVA que redujeron la competitividad del comercio al menudeo en las ciudades pares mexicanas, tiende a ser compensado por el valor de dólar, así lo demuestran las estadísticas de INEGI sobre comercio al menudeo (2008: 100), si  revisamos su comportamiento para Baja California de enero de 2014 a mayo de 2015, que pasó de 104.4 a 117.2. En porcentajes significó un crecimiento del 12.26%; en Chihuahua su crecimiento fue de 6.42%, mientras que en Nuevo León fue de 12.51%.

Se puede argumentar que el incremento de los impuestos más la depreciación del peso están minando la capacidad adquisitiva de los residentes fronterizos. Sólo las empresas exportadoras y los comerciantes locales se están beneficiando con la paridad peso-dólar al detener a los residentes fronterizos mexicanos por la baja capacidad adquisitiva que en términos relativos significa un incremento de los precios en las tiendas departamentales americanas, una de las más importantes variables en la decisiones de cruzar para comprar, la otra es la calidad.

Respecto a la hipótesis de la fuga de consumidores que propiciaría la homologación del IVA, la depreciación del peso está actuando como freno en el corto plazo. Si revisamos las estadísticas de cruces fronterizos que publica el Buró del Transporte de Estados Unidos (USDOT), obtendremos que el cruce de peatones por la garita de San Isidro se incrementó en 2.3% en dirección norte entre el 2013 al 2014 y de automóviles en 5.27%.  Aun cuando el crecimiento de los cruces es importante en la demostración de la hipótesis, se ha comprobado que no es una condición para comprar más, menos ahora con un dólar caro.

En suma, la depreciación del peso frente al dólar buscará el equilibrio comercial con el exterior y los residentes fronterizos cubrirán los costos por ser muy dependientes de las tiendas departamentales americanas. Ganarán quienes vendan más y esos serán los comerciantes grandes y pequeños; los consumidores fronterizos tendrán que arreglar sus prioridades en ese mercado incierto y volátil.

 

SALVADOR CORRALES C.

Investigador de El Colegio de la Frontera Norte en Monterrey