Columna Ciencia y Tecnología

Diversidad Biológica del estado de Hidalgo

La diversidad biológica puede definirse de manera muy general como el número de especies de plantas y animales que se encuentran en un lugar determinado. Constituye el capital natural del planeta y tiene un valor incalculable.

Una de las características distintivas del estado de Hidalgo es que debido a su posición geográfica en el centro del país y a su extensión geográfica, que representa tan solo el 1% del territorio nacional, exhibe una alta heterogeneidad en su territorio en cuanto a climas y topografía debido a que en él coinciden dos regiones (Neártica y Neotropical) y cuatro provincias biogeográficas: el Altiplano Mexicano, la Sierra Madre Oriental, el Golfo de México y el Eje Volcánico Transmexicano, lo que provoca que exista una gran riqueza biológica. 

Sin embargo, hasta hace algunos años se consideraba que el estado de Hidalgo ocupaba uno de las últimos lugares en biodiversidad entre las 32 entidades federativas del país debido a los pocos estudios científicos realizados en su territorio,  por lo que en el año 2006, investigadores del Centro de Investigaciones Biológicas de la UAEH propusimos el proyecto “Diversidad Biológica del estado de Hidalgo” para desarrollar un estudio integral de la diversidad de especies de plantas, animales y hongos del estado, que aportara elementos de calidad sobre su conocimiento, conservación y uso potencial que permitiera tomar decisiones acertadas para la utilización de los recursos biológicos de forma sustentable y planificar adecuadamente el desarrollo del estado, el cual fue financiado por FOMIX-CONACyT Hidalgo.

De acuerdo con los resultados generados en dicho proyecto, la diversidad biológica del estado es mayor a la calculada previamente, y se posiciona dentro de los primeros quince estados del país con más biodiversidad. Derivado del exhaustivo trabajo de campo realizado, se sabe que en Hidalgo existen trece tipos de vegetación, en donde el matorral xerófilo cuenta con aproximadamente el 30% de especies y registros para el estado, seguido de los bosques de coníferas y las distintas asociaciones de pinos-encinos, quienes albergan aproximadamente el 20% de los registros totales. Mientras que el bosque mesófilo de montaña, cuya representación en el estado es ya muy fragmentaria, cuenta con casi el 12% de la biodiversidad estatal. Por otro lado, hay que destacar que la transformación de los hábitats  naturales en tierras para agricultura es cada vez mayor, pero a pesar de ser zonas transformadas, éstas albergan cerca del 9% de la biodiversidad de Hidalgo. Los valores más bajos en número de registros se presentan en las asociaciones acuáticas, pero el tipo de vegetación con menos número de registros fue la selva mediana perennifolia, en la cual se obtuvo menos del 1% de registros.

Los ejemplares recolectados a lo largo de los años de muestreo, que incluyen los diferentes grupos biológicos que se estudiaron durante el proyecto, se encuentran depositados en las colecciones de referencia que se ubican en las Colecciones Húmedas, Colecciones Secas y Herbario del Centro de Investigaciones Biológicas del ICBI, UAEH. Estas colecciones científicas son de un valor incalculable pues resguardan el patrimonio natural del estado, resultado de la investigación generada en el proyecto.

De entre todos los especímenes depositados en las colecciones, destaca una nueva especie para la ciencia de bromelia, además de nuevos registros para México y para Hidalgo de coleópteros, reptiles y mamíferos así como primeros registros municipales de una especie de sapo y de diversas serpientes, entre otros.

Estos resultados son importantes al tomar decisiones relacionadas con la protección, conservación y utilización de las especies del estado, ya que son la base para que los responsables del manejo y regulación de los recursos naturales generen propuestas concretas en diferentes líneas, como pueden ser estudios de impacto ambiental, de ordenamiento regional, de creación de nuevas áreas protegidas, programas de monitoreo ecológico para evaluar cambios en el tiempo, programas de educación ambiental y actividades de desarrollo sustentable, entre muchas otras, que derivarán en la estrategia estatal de la biodiversidad.

Irene Goyenechea

Centro de Investigaciones Biológicas de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.