Columna Ciencia y Tecnología

La ciencia y tecnología: su importancia en la vida cotidiana

La sociedad ha estado inmersa en distintos cambios tecnológicos, resultado de una constante necesidad de mejora y simplificación de procesos productivos, del ahorro y escasez de recursos y posiblemente la búsqueda de una mayor eficiencia y efectividad, así como del uso racional de los mismos.

Desde la primera revolución industrial que dio inicios de 1760 hasta 1830, donde las materias primas jugaron un papel importante, ya que ayudaban a la construcción de barcos y a la industria textil; el uso del carbón como principal fuente de energía dentro de las maquinarias de vapor y otras máquinas, las cuales hicieron que se disminuyera la mano de obra al interior de las fábricas; el impulso a grandes producciones en masa a un menor costo. Esta etapa se dio principalmente en Inglaterra, extendiéndose a Europa y posteriormente a Estados Unidos y Japón.

Para la segunda revolución industrial que tuvo orígenes en 1870 a 1914, donde las materias primas y los derivados del petróleo fueron básicos en el consumo de las industrias y de la sociedad. Otro aspecto a mencionar es el uso de los químicos en los procesos industriales para generar productos finales, de minerales, así como de la electricidad y el aumento del uso del petróleo, energía hidráulica, nuevos modos de producción de automóviles, invención del teléfono y el cinematógrafo, adelantos tecnológicos en la medicina y en la agricultura, fueron algunos de los grandes avances que dieron un giro a la forma de vida de la sociedad en aquellos años.

La siguiente revolución industrial es un tema realmente polémico, para algunos teóricos esta dio origen en 1945 y termina en 1962 al inventarse el internet, aunque para otros, todavía se sigue en el proceso de esta etapa. No obstante, en este periodo se tuvieron grandes avances en investigaciones con la finalidad de abaratar las materias primas, el uso de materiales como el acero, cobre, vidrio cerámicas, fibra óptica y de la incorporación de nuevos procesos para la generación de energías como la natural, atómica, eólica, solar e hidráulica, entre otras.

Por otra parte, incremento en la mecanización en la industria, diversificación de capitales en los sectores industriales, la ampliación de las telecomunicaciones, avances en medicina y ciencias de la salud, la consolidación de empresas multinacionales y la producción de productos en distintos países, ha transformado la industria, haciendo que el fenómeno de la globalización fuera más evidente.

Por último, la cuarta revolución industrial para muchos, inició a finales del siglo XX, sigue vigente y en desarrollo. En este periodo, se han dado avances muy significativos para la humanidad, por ejemplo: el internet, conexiones de fibra óptica, ruptura de barreras de comunicación entre personas de otros países, estados, municipios, así como una nueva revolución económica donde los elementos físicos pasan a ser virtuales, los procesos de fabricación son de forma inteligente y robotizada, donde el humano ni si quiera interviene en el proceso de producción, surgimiento de nuevas fuentes de trabajo, áreas de estudio como la nanotecnología, biotecnología, robótica, energías renovables, informática, robótica, diseños 3D, procesos cuánticos, fortalecimiento de la industria aeroespacial, aplicaciones web, desarrollo de los Smartphone, fortalecimiento de la industria farmacéutica y distintas áreas de la medicina, desarrollo de la industria armamentista, conexiones virtuales y redes sociales, vehículos no tripulados y abastecidos con combustible renovable, reciclamiento de materias primas, avances en la genética, genoma digital, son algunos de los tantos avances que se han tenido y que están enfocados al menos teóricamente en la sustentabilidad y cuidado del medio ambiente.

Sin embargo, aún falta mucho por hacer, nuevas necesidades surgen y otras se vuelven elementos y herramientas que facilitan las actividades diarias. Por esta razón es importante mencionar que los avances científicos y tecnológicos han sido financiados en su mayoría por recursos públicos y privados, en los que las universidades, empresarios, emprendedores, industrias, organismos no gubernamentales, sociedades civiles, inventores, entre otros, han hecho posible que en la actualidad la sociedad goce de todos estos beneficios, ¿Qué pasaría si se dejaran de asignar recursos económicos destinados a la ciencia y la tecnología? ó ¿Cuántos avances científicos y tecnológicos se tendrían al aumentar los recursos económicos a estos rubros?.

 

Por: Javier Alejandro Maldonado Cedillo

Encargado de Departamento en el Área de Planeación del CITNOVA