Columna Ciencia y Tecnología

Polímeros derivados del Pirrol para reconectar la médula espinal

La caída desde altura, los accidentes de tráfico y la violencia son las principales causas de una lesión traumática de la médula espinal. Las consecuencias son muy graves: pérdida del movimiento y la sensibilidad a partir del sitio de la lesión. Al nivel del cuello, se pierde la capacidad de movimiento en brazos, piernas y tórax; si el golpe a la columna vertebral es en la espalda, se pierde la movilidad de piernas y vientre. En todos los casos, las consecuencias son catastróficas: vivir el resto de la vida en una silla de ruedas. Esto es más grave cuando se trata de  personas jóvenes; la mayor incidencia de este problema se da en hombres de 20 a 30 años de edad.

Un caso famoso de trauma a la médula espinal fue un actor de cine, el norteamericano Chistopher Reeve. Su caída le produjo cuadriplejia, es decir, la lesión ocurrió en el cuello. En una entrevista, Reeve confesó que él no buscaba un alivio completo, sólo quería sentir la mano de su esposa cuando le tomaba la suya.

La médula espinal se lesiona cuando un traumatismo mecánico daña las vértebras, provocando un rompimiento del hueso que rasga el tejido o cuando hay compresión de la médula causada por la dislocación de los discos.  Este evento traumático provoca la interrupción de las conexiones nerviosas que proporcionan la funcionalidad y las sensaciones al organismo.

De acuerdo con datos de los Institutos Nacionales de Salud, de los USA (National Institute of Neurological Disorders and Stroke), en 2012 se puede concluir con los siguientes datos:

•  Se calcula que entre 10’000 y 12’000 casos ocurren cada año en los Estados Unidos.

•  Alrededor de 250 mil personas viven con este daño.

•  El costo de los cuidados de pacientes con lesiones de la médula  espinal llega a los 4 mil millones de dólares cada año.

•  El 39 % de todas las lesiones se producen durante accidentes automovilísticos.

•  El 24 % es causada por lesiones relacionadas con actos de violencia, que involucran armas de fuego y cuchillos.

•  El resto se debe a accidentes deportivos, práctica de deportes extremos, caídas y accidentes laborales.

•  El 55 % de las víctimas de lesiones de la médula espinal está entre los 16 y 30 años de edad.

•  Más del 80 % de los pacientes con lesiones son hombres.

En México, las principales causas de Lesión son las caídas de altura y los accidentes automovilísticos. En el Estado de Hidalgo, se reportan 2.2 accidentes por cada mil habitantes, por lo que al menos 50 casos de lesión a la médula espinal se producen cada año.

La investigación, a lo largo de 15 años, de la terapia para reestablecer las funciones nerviosas, nos ha llevado a proponer nuevas estrategias que reconecten la médula a través del uso de polímeros semiconductores biocompatibles que se usan como implantes en el tejido nervioso dañado. Este material estimula el crecimiento de nuevas conexiones entre las neuronas logrando recuperar parte de las funciones perdidas.

Esto ya ha sido demostrado en ratas, por nuestro grupo de investigación y el proyecto que nos permitió ganar el Premio Hidalgo de Ciencia, Tecnología e Innovación 2014, describe las pruebas realizadas en macacos Rhesus, el paso previo a emplear este material en Seres Humanos.

Nuestros resultados indican un crecimiento y reconexión del tejido nervioso en el animal implantado con el polímero, mientras que el espécimen que no lo recibió evolucionó hacia una mayor pérdida de las funciones nerviosas a lo largo del tiempo. El uso de la imagen por Resonancia Magnética Nuclear nos permitió seguir el curso de esta reconexión del tejido nervioso a lo largo de varias semanas. 

Con estos resultados alentadores, se espera el traslado de esta experiencia a seres humanos en el futuro próximo. Actualmente, oficina de patentes de USA, nos ha otorgado la patente para este desarrollo.  

 

Dr. Camilo Ríos Castañeda

Ganador del Premio Hidalgo en la categoría de Investigación Científica