Columna Ciencia y Tecnología

Innovar y Emprender en el Mundo de los Átomos y los Bites Inventar y emprender son dos cosas muy diferentes

Inventar es crear, transformar y ampliar los límites del conocimiento humano. Emprender es iniciar, organizar y operar tu empresa para aprovechar las oportunidades, asumiendo ciertos riesgos financieros.

En el pasado, la distancia entre las dos cosas era muy evidente. Un inventor podía gestionar la propiedad intelectual de su creación, pero no contaba con los recursos, la fábrica o los canales de distribución necesarios para aprovechar las oportunidades. Oportunidades que su mismo invento estaba propiciando.

El resultado era el mismo de siempre. Las grandes corporaciones eran quienes terminaban masificando el producto y aprovechando la mayor parte de los beneficios.

Hoy, gracias a Internet (el mundo de los bites), las cosas son muy diferentes. Cualquier persona con una idea y una computadora sobre la mesa, puede inventar, emprender y cambiar la manera en que se hacen las cosas-- en el mundo entero.

Claro, muchas de estas nuevas empresas pueden fracasar, pero el costo del fracaso es tan bajo que se puede pagar con la tarjeta de crédito. No son deudas que nos persiguen para el resto de nuestras vidas.

Esa es una de las grandes ventajas de Internet, que llegó para democratizar las herramientas que nos ayudan a crear, producir y comunicar nuestras ideas.

Pero las buenas noticias no llegan hasta aquí. Así como Internet democratizó la innovación en el mundo digital, las nuevas tecnologías de “prototipado rápido” empiezan a hacer exactamente los mismo en el mundo de los átomos, en el mundo real.

Impresoras 3-D, cortadores laser y software de diseño al alcance de cualquier persona, están revolucionando la manera de innovar y reduciendo la distancia entre inventar y emprender.

Ahora, en lugar de tener que licenciar sus ideas a las grandes corporaciones, los emprendedores pueden diseñar sus propios prototipos, maquilar sus productos en plantas nacionales o internacionales y venderlos en su propio website. Sin necesidad de contar con tiendas físicas en todo el país o pagar comisiones a distribuidores y representantes.

Hoy estamos viviendo un momento único en la historia, donde finalmente podemos hacer uso de la tecnología a muy bajo costo, donde nuestras empresas pueden ser pequeñas pero también globales, donde nuestros productos pueden ser artesanales pero también innovadores.

El mes pasado tuve la oportunidad de conversar con algunos emprendedores en el Estado de Hidalgo y quedé muy entusiasmado con todo lo que esta sucediendo en la región.

Emprendedores innovando, inventores emprendiendo. Algunos de ellos incluso conectando el mundo de los átomos con el mundo de los bites, creando productos que la gente todavía no sabe que necesita.

Creo que ese es el tipo de innovación que necesitamos y ese es el tipo de innovación que estaremos viendo en los próximos 10 años.

Emprendedores cambiando los servicios, las transacciones, las relaciones entre personas y los flujos de información que conocemos. Desde su computadora.

Mientras tanto, necesitamos continuar estimulando a la comunidad emprendedora del país (especialmente a los estudiantes y a los nuevos emprendedores), a través de la filosofía, el liderazgo y el compromiso a largo plazo de todos los miembros del ecosistema (Universidades, Gobierno, grandes empresas, fondos de inversión, incubadoras, mentores, proveedores de infraestructura, entre otros).

Después de todo, nuestra capacidad de innovar, generar empleos y propiciar las nuevas empresas ícono que las ciudades tanto necesitan, dependerá en gran medida de éste ecosistema y de la cantidad de empresas de alto impacto que se generen.

Las condiciones están puestas. Existe una clara convergencia entre el mundo digital y el mundo físico, entre inventar y emprender.

Lo que sigue es aprovecharlas.

Manuel MolinaMonterrey, N.L. México

http://www.manuel-molina.com