Columna Ciencia y Tecnología

Innovación en procesos de "Smartfoam"

Se define innovación como “la creación y modificación de un producto y su introducción en el mercado”. Más técnicamente, se define como “la transformación de una idea en un producto vendible, nuevo o mejorado, en un proceso operativo en la industria y en el comercio o en un nuevo método de servicio social” (Frascati). La innovación se puede considerar como la aplicación comercial de una idea de forma que se originen productos, procesos o servicios nuevos o mejorados, permitiendo generar beneficios empresariales. Tan vital como la innovación, es la difusión y comercialización que permiten dar utilidad a la idea generada.

Las empresas deben asumir que la innovación afecta a todas sus áreas funcionales, desde la del diseño y el desarrollo de bienes y servicios, la comunicación y el marketing, hasta la internacionalización, los recursos humanos, los procesos o la gestión empresarial. La necesidad de adecuarse al avance tecnológico y al mundo competitivo y globalizado precisa de la adopción de una serie de medidas por parte de las empresas para alcanzar el nivel de competitividad que demandan los mercados. Necesitan dotarse de nuevas capacidades y atributos, significativamente distintos a los que caracterizaban a la empresa tradicional.

La compañía Smartfoam sabe que la innovación empresarial es una mejora en el modelo de negocio que tiene una empresa, es realizar grandes cambios organizacionales, productivos o tecnológicos en la propuesta que hace un negocio al mercado con el único fin de ser más eficiente y conseguir una mejor posición en el mercado o incluso crear un mercado totalmente nuevo donde no existan competidores. Esta empresa 100% mexicana se dedica a la fabricación de espuma de poliuretano, aglutinado de la misma y productos derivados.

Es una organización que años atrás empezó a preocuparse por mejorar sus procesos y buscar formas de innovar en los mismos. Inicio con una innovación organizativa, donde el capital humano coordino todos los procesos entre sí a lo largo de diferentes escenarios temporales. Esta innovación ha sido continua y se ha contratado gente más especializada en diversas áreas incluyendo personas con nivel posgrado. Lo anterior generó que la empresa desarrollará habilidades que le permitieran identificar, planear, estructurar y desarrollar, proyectos enfocados al desarrollo de nuevos productos, procesos, servicios, métodos de comercialización, etc., que impactaron en el posicionamiento de la organización en su mercado. Como resultado Smartfoam empezó a tener innovación comercial e innovación en el servicio, de la mano con cambios en la gestión administrativa.

La empresa se dio cuenta que necesitaba innovar en sus productos y por ende en sus procesos de producción lo que contemplaba una innovación tecnológica implícita. Para ello requería ayuda especializada en ciertos campos del conocimiento y entonces busco la forma de propiciar la vinculación y la transferencia de la tecnología entre la academia y la industria, a partir del claro entendimiento y ejecución de un proyecto de innovación. Así, la empresa desarrollo con CONACYT tres proyectos de innovación tecnológica para fabricar espuma de poliuretano y aglutinado de la misma con mayores estándares de calidad y diversificación en productos, y construyo un Laboratorio de Calidad para investigación y desarrollo de procesos y productos.

Smartfoam es testigo de que la innovación no es nada milagroso, es fruto de un proceso decidido y regulado por la propia empresa, creando un clima y habilidades adecuadas para que suceda.

Las empresas deben adoptar una política innovadora, donde la tecnología juegue un papel estratégico en el diseño de los modelos de negocio, para convertirse en entidades competitivas, ágiles y eficaces. La integración entre tecnología y negocio es un factor clave para la competitividad de las empresas. De esta forma, deben transformarse en organizaciones “bajo demanda”, capaces de reaccionar y poder adaptarse ante cualquier cambio interno o de su entorno competitivo. “No es la tecnología el secreto, sino la habilidad para integrarla en la empresa y convertirla en un instrumento de innovación”.

 

L.C. Fernando Muñoz Caballero en colaboración

M. en C. Irma Flores Cerón