Columna Ciencia y Tecnología

Fariseos de Semana Santa en Tezontepec: tradición, identidad e historia

Un símbolo fundamental dentro de las festividades ancestrales de la Semana Santa en Tezontepec de Aldama son los fariseos, personajes que reviven la tradición en las calles de la comunidad durante los días santos. Son un grupo de hombres integrado por jóvenes y niños que representan a los fariseos mencionados en los evangelios, observando sus funciones en el contexto de las ceremonias ellos representan a guerreros; una hipótesis sobre el significado de los personajes desde la cosmovisión indígena, de acuerdo al investigador Francisco Luna (2012), argumenta que los fariseos, conocidos en el pasado como xodyos, están inspirados en los guerreros prehispánicos otomíes que participaban en la guerra sagrada como se puede apreciar en los murales de la parroquia de Ixmiquilpan, Hgo. (Wright Carr, 2005).

La palabra xodyo en opinión de Luna, proviene de raíces etimológicas otomíes cuya traducción al español corresponde a "Judío" o "Israelita" (Hernández et al., 2010) y ésta a su vez deriva del término otomí "ts'om'yo" cuyo significado se refiere al espíritu de un difunto transformado en perro (Hernández et al., 2010). Luna comenta que esta palabra era usada en la sociedad otomí para referirse a las personas que en vida habían agredido a sus padres y al morir su alma se convertía en la de un ser condenado. A estos jóvenes también se les nombra "zayones" en otros pueblos del Mezquital donde existen versiones de la Pasión de Cristo semejantes a la Tezontepec (Tepetitlán, Tuní y Chilcuautla).

Los fariseos actuales han recuperado su uniforme distintivo, el cual consiste en camisas de colores llamativos y pantalón corto rojo. Como accesorios portan un tocado con forma de gorro que les cubre la mitad de la cabeza, está confeccionado con tela roja, lleva plumas de aves o un plumero y largos listones de colores que cuelgan de la parte trasera hasta llegar a los pies. Portan además una banda de algodón en tonos carmines cruzada frente al pecho y por detrás de la espalda así como machetes de metal (actualmente prefieren utilizar lanzas de madera).

Además de estos objetos, los fariseos poseen dos banderas de tela de grandes dimensiones en tonos verde, blanco y rojo, adornadas con listones de colores; llevan una lanza y un báculo con una esponja, el fariseo de la esponja es el único que viste con una camisa de manta blanca con un sombrero adornado con fibras de ixtle de maguey y listones rojos colgando en la parte trasera. Solamente el viernes santo lucen una caña de carrizo adornada con flores de colores, una corona de espinas y una rama de granjeno pintada de color blanco adornada con flores rojas. Estos objetos evocan la Pasión de Cristo, al igual que durante las banderas durante "procesión del silencio" efectuada en la noche de ese día, que se cambian por otras de color negro en señal de luto.

En el momento en el que los fariseos van a marchar por las calles de Tezontepec la señal con que lo anuncian es mediante una reverencia a los cuatro rumbos del universo con el floreo de las banderas en cada uno de los puntos cardinales mientras se escucha el tema ritual de "la gloria" considerada el himno bélico del grupo. Esta música es básica en los rituales de los fariseos, es interpretada por los pifaneros (dos hombres y un niño) quienes ejecutan temas musicales con una flauta, un tambor y un silbato; los temas son las glorias, las pasiones y la sentencia. En opinión de Luna (2012), la música y la reverencia a los rumbos del universo significan insignias de guerra, puesto que los fariseos son los guerreros procedentes de las tinieblas de la noche, enemigos del sol (Zi dada Hyadi/el venerado Padre Sol - Cristo (Wright Carr, 2005)), quienes lo persiguen para asesinarlo y sacrificarlo con el objetivo de robarle su corazón que es el fuego, la luz y la vida. Otro personaje muy relacionado con los fariseos es el "Judas", quien los guía hasta detener a Cristo; el viernes santo se rebela contra ellos cuando escucha la sentencia a muerte de Jesús tratando de huir del lugar pero es detenido a la fuerza y finalmente es colgado en el atrio del templo.

Cuando Cristo resucita el sábado de gloria, el Judas reaparece para castigar a los fariseos azotándolos con un látigo, lo que se interpreta como la derrota de las fuerzas oscuras de la noche por el sol invencible (Cristo resucitado), así los fariseos deben ser purificados con los latigazos por haber ofendido Cristo.

Agradecimientos especiales:

Jesús Alfaro Santiago y Miguel Alfaro Contreras – Representantes de la Asociación de Fariseos de Tezontepec de Aldama, Hgo.

Francisco Luna Tavera (1954 – 2015) – Investigador de la cultura otomí – hñähñú del Valle del Mezquital.

Darío Eduardo Ortiz Quijano
Daniela Ortega Meza  
Leticia G. Trejo Leal
lrivera@utvm.edu.mx