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Las ventajas de dirigir un partido

Si algún político tiene ventaja sobre el resto es sin duda quien dirige un partido porque legamente tiene a su disposición recursos públicos y la posibilidad de trabajar las 24 horas del día en hacer política, además de convertirse en la imagen institucional y con ello posicionarse por encima de los demás.

De esta manera pueden salir en los spots, un espacio vetado para el resto de aspirantes, incluyendo a quienes ostentan un cargo público por el tema de la promoción personalizada. Esta oportunidad ha sido ampliamente aprovechada por el dirigente del Partido Acción Nacional (PAN), Ricardo Anaya Cortés.

En menor medida ha sido un recurso de los legisladores y presidentes municipales con motivo de su primer informe, que tapizan de espectaculares la entidad como son los casos de Alfredo del Mazo Maza, líder de la bancada mexiquense en la Cámara de Diputados federal; Juan Zepeda Hernández, coordinador de los diputados del PRD en el congreso local, entre otros. O hacen eventos públicos para ser destapados como el diputado federal Ulises Ramírez Núñez.

En la entidad, el dirigente del Comité directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Carlos Iriarte Mercado, no se anuncia en spots pero sí ha tenido la oportunidad de recorrer el suelo mexiquense, hablar con las bases, estar presente en los medios de comunicación e incluso tener el control de los sectores, lo cual le da cierta ventaja sobre los demás aspirantes, aunque no de manera drástica porque, el resto, o son secretarios o diputados y están vigentes en la labor política y social.

Uno de los casos más evidentes donde la propaganda o programas internos son claramente usados con el fin de posicionar una figura es el petista Óscar González Yáñez, quien sin ser el dirigente del partido sigue controlándolo. Esto le ha dado ventaja en muchas elecciones, al grado de llegar como diputado plurinominal en al menos seis ocasiones.

Como ellos hay otros políticos con ventajas que se mueven en el filo de la legalidad con el beneplácito de la militancia y órganos partidarios. A nadie le conviene enemistarse con el dirigente en turno o posible candidato, prefieren dejar pasar todo, no lastimar la llamada unidad y mucho menos exhibir problemas internos.

La pregunta es ¿quiénes son capaces de fomentar la simulación, impunidad, no luchar por la equidad y el establecimiento de reglas claras podrán luchar por los mexiquenses y los mexicanos? O ¿sólo cando les convenga y no afecte sus intereses?

La realidad es que quien no es capaz de luchar por la justicia, honestidad y equidad en su círculo cercano pocas garantías ofrece de luchar por esta entidad y mucho menos por México.