Números al aire

La era de la spotización

La forma como se entera el grueso de los electores de la "oferta electoral" es a través de los spots de radio y televisión, las noticias y la propaganda con la cual inundan las calles.

En esta ocasión los candidatos a gobernador tendrán, en su conjunto, 4 mil 832 spots en cada estación de radio y televisión. Ojalá los aprovechen. Sin entrar al debate de si son muchos o no, son una realidad y una herramienta útil para informar.

De nada sirve ocupar los 30 segundos denostando al otro, señalando los errores. La gente los tiene muy claros porque son quienes los padecen, no necesitan que les recuerden los problemas de inseguridad, desempleo, falta de opciones educativas, lo que necesita son respuestas, saber cómo van a atender esos problemas.

En la pasada elección de gobernador con solo tres candidatos vimos pocas versiones de sus spots. Resultaba cansado escuchar y ver lo mismo. Al final poco supo la gente de cada uno para poder decidir, sobre todo los indecisos, quienes no votan a ciegas.

Alejandro Encinas tuvo cinco versiones, empezó bien, planteando el escenario que veía con "los que solo hablan de ellos" luego se fue a los extremos con un spot en el cementerio, luego a criticar las carencias en Ecatepec, pocas veces apareció a cuadro cuando era su momento y no puntualizó su estrategia cuando en su plataforma electoral tenía propuestas específicas con pesos y centavos que mostraban viabilidad, pero nadie se enteró.

Luis Felipe Bravo se concentró en un solo tema: la inseguridad, donde se veía a un hombre molesto, firme, pero alejado, sin contacto con la gente. Tal parece que no quisieron invertir o no les dio tiempo porque solo tuvieron tres versiones de anuncios: la del niño que hacía la tarea con su abuela, el camión y las mujeres platicando.

El candidato priista, hoy gobernador, Eruviel Ávila Villegas, tuvo tiempo y recursos para contar perfectamente la historia con seis spots. Empezó presentándose, tratando de generar empatía, apelando a la sensibilidad humana del vidriero de corazón, luego el hombre que no olvida su origen con el peluquero y brincó a sus compromisos, centrándose en su eslogan, el cual fue reiterado visual y auditivamente, habló de educación y remató con su oferta más tentadora: La Efectiva. Aunque, por cierto, le falta cumplir la preparatoria obligatoria que ofreció.

Ojalá los partidos ya estén trabajando en su oferta comunicativa. Los spots no deben ser ocurrencias, menos cuando son la única forma de llegar al grueso de los electores porque no todos están en las redes sociales.