Números al aire

Dos años de simulación

A dos años de la Alerta de Género en 11 municipios del Estado de México, la historia y los números no cambian; los feminicidios, la violencia y sobre todo la impunidad siguen vigentes, ya con 122 casos en el primer semestre del año.

La medida no ha servido de mucho, cuando ni si quiera tendría que ser necesario tener un programa especial para determinadas localidades, porque en toda la entidad debiera privilegiarse el cuidado de la vida de todos por igual.

La realidad es que muchas mujeres viven en condiciones difíciles, sometidas a una vida violenta, en riesgo, minimizadas, donde todavía hay quienes se atreven a justificar o encontrar razones para un homicidio, una violación o lesiones.

La alerta se quedó en el papel. Lo más que llegamos a ver son cárteles en los que se trata de justificar gran parte de los recursos destinados a este programa, sin cambiar temas de fondo como es la impunidad, la no protección a quienes empezaron intimidando, siguieron con los golpes hasta que llegaron a la muerte.

Bien lo advierte la senadora Angélica de la Peña, los gobernadores le tienen "pavor" a la Alerta de Género y eso se debe a que no la conocen, ni la entienden y por ello terminan simulando por cuestiones electorales, para que no pese en su expediente.

Toda la entidad debería estar alerta. Alerta por los feminicidios y la injusticia en general. La gente ha sido clara, su principal demanda es la seguridad, por encima del empleo o temas económicos, pero las autoridades siguen sin entender el tema, a pesar del número de programas y recursos destinados a fortalecer la seguridad.

La vida es el primer y más preciado bien de cualquiera y es necesario trabajar realmente en su defensa, en hacer justicia, que la impunidad no siga siendo el común denominador y se finja que se trabaja en una línea poco clara porque la violencia no cede, las estadísticas oficiales señalan que seis de cada 10 mujeres fueron víctimas de un alto grado de violencia, ya sea traumatismos craneoencefálicos, heridas punzocortantes y asfixia.

Y el Estado de México ocupa el segundo lugar a nivel nacional por el número de mujeres mayores de 15 años que han sufrido violencia comunitaria; sin embargo, en 57 por ciento de los casos las autoridades ignoran quien fue el agresor, sólo en 35 por ciento se conoce y en un porcentaje más bajo se logra poner tras las rejas y una sentencia condenatoria.

No solo duele cada muerte, sino la impunidad, una impunidad que se convierte en un nuevo caso de violencia en su máxima potencia.