Números al aire

¿Adopta un kilómetro del Paseo Tollocan?

Sin duda alguna, si esta administración quiere salir con la frente en alto, debe escuchar a la gente y cancelar por completo la construcción de dos túneles en Paseo Tollocan. La comodidad de los usuarios de la Plaza Comercial Galerías no justifica el derribo de 230 árboles, a menos que el gobernador se quiera echar a cuestas este tremendo costo político para 2018.

No se trata de convencer, ni de establecer foros. Es evidente el interés económico y el daño ecológico. Los dueños de este emporio comercial quieren elevar la plusvalía de sus locales, a costa de lo que sea. Si están dispuestos a invertir 140 millones de pesos en su túnel es porque lo piensan multiplicar en jugosas ganancias.

Seguramente no faltará uno que otro falso ecologista con renombre que se preste a hacer falsos cálculos de la reducción de contaminantes. Ahora resulta que los túneles son más eficientes que los árboles, que la ciencia se ha equivocado por siglos. Hay que ser congruentes y claros: o cuidamos el medio ambiente o nos carga la fregada.

La pregunta es ¿quién llegó primero? ¿Los árboles o la plaza comercial? Por qué no empezar por el principio y siembran 10 árboles por cada uno que piensan derribar y cuando lleguen a la vida adulta, en 10 o 15 años, hacen su famoso túnel.

Tampoco hay que quebrarse mucho la cabeza. No se trata de poner cemento por todos lados. Si lo que la Plaza quiere es ganar más dinero con más clientes, bien lo puede hacer vendiendo un ambiente sano que beneficie a todos.

Los invito para que en lugar de este ecocidio adopte unos 2 o 3 kilómetros del Paseo Tollocan –justo en frente de sus instalaciones–, para que siembre más árboles y los cuide de por vida, haciendo de este tramo el más hermoso, el más verde, el más sano de toda esta famosa vialidad. Nadie le podría negar un espectacular gigante donde promocione su imagen verde.

No es de a gratis. Nos la debe. Si aumentó el aforo vehicular en la zona es por el impacto vial que causó su llegada, igual que la de otros grandes establecimientos escolares, restaurantes, hoteles y oficinas públicas que han sacado provecho de estar en la zona más comunicada y conocida de Toluca.

El reto es para todos los grandes vecinos de Tollocan. Todos. No es costoso, sólo hace falta voluntad, sensibilidad y un poco de prospectiva.