Números al aire

Proyecciones mesuradas

En los últimos años, el gobierno del Estado de México ha cumplido sus metas de recaudación fácilmente, incluso meses antes que concluya el ejercicio fiscal, sin que sus objetivos crezcan y se esfuercen por ir más allá, por combatir uno de los grandes problemas de todas las economías mexicanas: la evasión de obligaciones.

Por lógica, cada año los esfuerzos debieran crecer hasta alcanzar, algún día, que pague 99 por ciento de los contribuyentes; hay ayuntamientos que han logrado llegar al 94-95 por ciento en el cobro de predial, uno de ellos en Nuevo León y el otro, en el Estado de México, Metepec, que en 2014 cerró como el segundo municipio con mayor eficiencia recaudatoria.

Sí se puede aumentar el nivel de cumplimiento. Es un tema de eficiencia, generar conciencia y mostrar resultados que le cuesta más trabajo a los municipios, sobre todo con el cambio de administraciones municipales donde, en ocasiones, se dejan caer los esfuerzos y logros alcanzados, aumentando la dependencia del gobierno estatal y federal.

A nivel estatal hoy se tienen las proyecciones en números absolutos, sin que cumpla un gran porcentaje de sujetos obligados. Esto se debe a que el gobierno sigue plantando sus metas en niveles que ya tiene dominados, sería bueno que se pusieran metas más altas y busquen estrategias más efectivas para que la gente pague en forma y tiempo.

Es cierto que el monto de impuestos o gravámenes no ha aumentado, pero tampoco el nivel de cumplimiento. En la anterior administración estatal, por poner solo el caso de tenencia, 80 por ciento de automovilistas estaban al corriente, aún antes del subsidio. En esta gestión apenas llega a 60 por ciento.

En promedio cuatro de cada 10 no paga y no le importa; no tiene clara la importancia de contribuir al gasto, a pesar de sus propias necesidades; tampoco tiene miedo de ser multado o incluso embargado porque esta política de cobro coactivo se aligeró, de manera que resulta más fácil evadir sin repercusiones mayores.

Esto no se trata de persecución fiscal, sino simplemente de que todos cumplamos nuestras obligaciones, que no haya quien goza de servicios, e incluso exige más, cuando no colabora con el gasto. Si la ley permite llegar al embargo hay que cumplir la norma; también difundir más las facilidades que hay de pago para quien atraviesa momentos difíciles.

Si durante el primer semestre el gobierno estatal ha logrado recaudar 13 mil 162 de los 14 mil 182 millones de pesos que plasmó en la Ley de Ingresos, es claro que puede hacer un esfuerzoadicional y alcanzar un monto mayor, no solo por el tema de cifras, sino de eficacia y justicia para quienes anteponen el cumplimiento de obligaciones a necesidades y placeres.

En esta ocasión, en general, el proyecto de presupuesto planteado para el siguiente año no crece de manera significativa a diferencia de otros años, aunque solamente se trata de una propuesta, falta ver cómo quedan las cifras nacionales, qué ajustes hacen los diputados locales y al final del año, lo que realmente ingresa, porque normalmente a la entidad le va mejor de lo que proyecta, ya sea por ingresos estatales, propios o federales, al grado de generar superávits, aunque sigue arrastrando un pesado lastre con la deuda y los llamados Proyectos de Prestación de Servicios que deberán atenderse durante las siguientes tres administraciones. Habrá que revisar el beneficio real porque al menos en el tema de carreteras no hay diferencia con lo que hacía el sector público, siguen los baches, la falta de iluminación y una serie de deficiencias presentes.