Números al aire

Presupuestos electoreros

Al final no solo los presupuestos, sino todas las acciones gubernamentales tienen fines electorales. En teoría, de cada una de las decisiones en el sector público depende la buena o mala calificación del ciudadano y, por ende, el refrendo del voto.

El problema no es que aumenten 14 por ciento los ingresos de la entidad en 2017, el tema está en cómo se distribuyen, cómo se gastan y, por supuesto, sus resultados. Y en los tres puntos los diputados tienen mucho que ver.

Si ellos permiten que el uso sea ineficiente o "electorero", es decir, condicionado o para tratar de manipular a los ciudadanos con tinacos, laminas, despensas, entren otras prebendas para unos cuantos, así seguirá siendo.

El ser minoría y no tener capacidad de detener a la aplanadora priista no quiere decir que el resto de legisladores no pueda cumplir su obligación de analizar, exhibir, proponer, impulsar, difundir y negar su voto aprobatorio y plenamente justificado, si no están de acuerdo con la política gubernamental.

En cada revisión del paquete fiscal pasa lo mismo. Aseguran que no será fast track y siempre terminan haciendo lo mismo. Dos o tres reuniones y salen cuatro iniciativas. Este año parece no ser la excepción: el viernes distribuyeron a los diputados la propuesta del Ejecutivo del paquete fiscal; entre este lunes y miércoles se reunieron con el secretario de Finanzas para resolver dudas, por fracción, y resulta que ya están listos para aprobarlo este viernes.

Critican la poca eficacia de los programas sociales, que una despensa no alivia ni resuelve la pobreza, lo cual es muy cierto, porque si no los 17 mil 105 millones 892 mil 709 pesos destinados de 2011 a la fecha a programas sociales, ya habrían cambiado un poco el escenario "para bien". El punto es que lo terminan votando a favor.

Si hubiera congruencia entre los legisladores, desaparecerían de un plumazo el Programa de Apoyo a la Comunidad, donde teóricamente cada diputado tiene 2.5 millones de pesos guardado en la bolsa del Ejecutivo para financiar "apoyos" es sus distritos.

No existe programa más electorero que el PAC, tratando de comprar simpatías con una pelota de plástico a los niños de zonas marginadas, con una cubeta de pintura a la escuela de su municipio, invadiendo funciones del Ejecutivo y de los municipios.

Todo para aparecer en la foto como seres bondadosos, preocupados, sensibles, en contacto con los que menos tienen, sin entrar al fondo de los problemas, desde su ámbito: el legislativo, desde donde pueden f-i-s-c-a-l-i-z-a-r, ser verdaderos vigías y representantes populares.