Números al aire

¿Ecozona o Ecoestado?

De poco sirve consultar a la población sobre la velocidad a la que se debe conducir en la llamada Ecozona de Toluca. Se conocen los resultados: los automovilistas no aceptarán y los peatones sí porque verán menos riesgos a su integridad, aunque cuando viajen en auto no pensarán lo mismo.

No deben gastar recursos en preguntar sobre una regla que deben definir expertos. Sería como preguntar si quieren pagar impuestos.

El tema no es si como conductor o transeúnte me conviene o no que circulen a 30 kilómetros por hora, sino saber si técnicamente es viable que el tránsito vehicular avance a ese ritmo; si va a descongestionar o saturar las avenidas; si no generará más emisiones contaminantes de fuentes móviles a la atmósfera.

La gente, después de manejar o pasar largos trayectos por el Valle de Toluca, no puede aumentarle 10, 20 o 30 minutos a su recorrido diario. No se trata que las calles de la capital se conviertan en autopistas, sino que se hagan respetar reglas, no solo de velocidad, sino todo lo básico: no alcohol y celular al volante, no invadir la zona peatonal, no pasarse los altos, no circular en sentido contrario.

La Ecozona no va a reducir la contaminación, solo la va a mover de lugar. Será como esconder el polvo debajo de la alfombra porque la gente no guardará sus carros en casa ni cambiarlos por una bicicleta si tiene que llevar y recoger a dos o tres hijos con mochilas de la escuela, ir al súper y hacer otras actividades.

La medida suena atractiva si quien vaya al centro de Toluca viaja en una burbuja de cristal, sin respirar el aire a su alrededor o quienes viven en este polígono y pocas veces salen de ese entorno; pero, ¿el resto de los mexiquenses no tiene derecho a este privilegio?

Lo que necesita no solo Toluca sino la entidad es un EcoEstado, ciclovías seguras y conectadas, espacios seguros para caminar, transporte ordenado, vehículos verificados, opciones masivas de movilidad, información clara y realista para que la gente se concientice y abone al cuidado del aire que respira; en fin, que se aplique la ley.

Por años dijeron que no se necesitaba un Hoy No Circula, dejaron que verificara quien quisiera, que cientos o miles de vehículos contaminaran ostensiblemente; guardaron y desperdiciaron patrullas ecológicas, dejaron pasar todo en espera que el asunto se tornara realmente grave, si es que tener 355 días al año con malas condiciones no es relevante.

Los registros de las pocas estaciones que monitorean la calidad del aire en Toluca y puntos vecinos indican alta presencia de partículas PM10 y otros contaminantes nocivos para la salud que a la larga saldrán más costosos. Esto sin medir lo que pasa en Lerma, Almoloya, Tenango y otros municipios que deben garantizar a la población espacios sanos, con medidas generales no exclusivas para 3.2 kilómetros cuadrados.