Números al aire

Chapulines exitosos

La tasa de éxito entre los candidatos "chapulines" es superior a 50 por ciento. De acuerdo a resultados de las elecciones locales y federales, en el Estado de México 23 de 44 diputados locales que pidieron permiso para participar en la contienda resultaron exitosos.

De legisladores se van como alcaldes, regidores, síndicos, diputados federales o viceversa porque no solo diputados locales brincan a otro puesto, también federales y ediles. Y cuando pierden o se quedan desempleados, ahí tienen una secretaría o subsecretaría.

Pareciera que a la gente no le interesa que vayan de un puesto a otro, tampoco que no concluyan su encargo y, mucho menos, lo criticadas que han sido las gestiones de muchos. Si los conocieran realmente, habrían cambiado el sentido de su voto o ni siquiera acudirían a las urnas.

Tal parece que la gente relaciona la "confianza" y "eficiencia" con la presencia de los políticos en sus distritos y el reparto de "beneficios". De manera que es mejor visto quien apoya o gestiona más obras, quien acude a más eventos o se anuncia más, sin ver de reojo si quiera el trabajo efectivo en la Legislatura, si los representaron bien, si presentaron iniciativas de ley o si acudían a trabajar.

Para el grueso de los electores esta información parece innecesaria o se conforman con los anuncios y frases publicitarias que rodean a estas figuras, se van con la corriente, votan por el valor de la marca que tienen los partidos o no les interesa nada.

No hay otra explicación razonable para que los diputados que faltaron a sesiones, no trabajaron en comisiones, no hicieron propuestas legislativas, no defendieron a sus comunidades, hicieron alarde de poder e injusticias, y solo se dedicaron a levantar el dedo y a cobrar, sigan ganando elecciones.

Es lógico que cuando alguien presenta por primera vez sus propuestas puede fácilmente convencer a alguien si tiene un buen discurso, carisma y su proyecto atiende los renglones más sentidos de la población. También es de humanos dar segundas oportunidades.

Pero cuando llevan no solo dos, sino tres o hasta ocho veces de cargo en cargo sin resultados efectivos, son inauditos sus triunfos. Por eso cuando uno hace un recorrido por los municipios que gobierna se explica porqué del atraso.

Es claro que no se generaliza, que no todos los diputados incumplen su labor, pero también es evidente que no hay relación entre trabajo, eficiencia, honradez y capacidad con los resultados electorales.

El tema no es tan simple. También falta democracia y sangre nueva al interior de los partidos. Que la gente se involucre en la política, no solo votando de manera informada, sino dando seguimiento al trabajo de sus gobernantes y legisladores.

Es cierto que la experiencia es un valor privilegiado, pero solamente cuando ésta da buenos resultados y se traduce en un beneficio social, no cuando se convierte en "maña", enseña a enriquecerse, a mantenerse impunes y a controlar todo a su paso.

La vida pública ha resultado tan benévola para muchos que cuando ya no pueden seguir adelante imponen a sus hijos, a quienes les heredan en vida la fórmula para mantenerse en el poder; hacer presencia en el municipio o distrito y repartir a diestra y siniestra.