Números al aire

Alerta preventiva

Aunque las autoridades federales y estatales se sientan ofendidas con la alerta de viaje que emitió el gobierno de Estados Unidos, no pueden dejar de reconocer que la violencia y el riesgo existe, no sólo para los mexicanos, sino para los extranjeros, que como cualquier turista, merecen tener una radiografía puntual del suelo a visitar.

La alerta no es una acusación, sino una advertencia que hacen con base en los incidentes registrados, el grado de impunidad y la actuación de las corporaciones policiacas y grupos delictivos. Mal harían por no compartir esa información a sus connacionales.

Es cierto que esto afecta y reduce de alguna manera las visitas de ese país a los sitios turísticos, pero en lugar de quejarse o defenderse sin argumentos lo mejor sería reforzar sus medidas preventivas y demostrar que hay sitios seguros para vivir y pasear.

La lista no se equivoca, al menos por lo que al Estado de México corresponde. Incluso se queda corta. Coacalco, Ecatepec, Nezahualcóyotl, La Paz, Valle de Chalco, Chalco, Ixtapaluca y Tlatlaya tienen su grado de peligrosidad como ocurre con otras localidades y entidades.

Estos municipios tienen una alta incidencia delictiva. Basta con revisar el número de denuncias para tener claro donde hay riesgo y dejar claro que aun cuando la incidencia ha reducido la entidad siguen teniendo los registros más altos con 13.48 por ciento de los registros a nivel nacional, por arriba del Distrito Federal y Jalisco.

En los municipios sucede algo similar, sobre todo con el delito de robo, que resulta el pan de todos los días. En Ecatepec, por ejemplo, tomando en cuenta las cifras del Sistema Nacional de Seguridad de 2013, registra una violación diaria, 10 secuestros al año y al menos 26.2 robos de auto al día. Nezahualcóyotl está en una situación similar, con una violación cada 72 horas, un secuestro por mes y 14. 5 robos de auto al día.

Contemplan a Tlatlaya, luego de la masacre registrada, y se quedaron cortos al no mencionar otros municipios del sur donde los levantones y ejecuciones son frecuentes.

Aunque hasta el momento no ha perdido la vida algún turista estadounidense en suelo mexiquense eso no significa que sea un lugar seguro y no corran el mismo riesgo que la población en general o incluso más porque desconoce las zonas en cada municipio donde las condiciones son preocupantes y andan sin preocupación en todos lados a cualquier hora.

En la lista no se observan municipios turísticos de alta demanda, por lo cual no hay una repercusión directa, pero eso no impide a las nuevas autoridades ponerse a trabajar y cumplir con su función preventiva y garantizar la integridad de quienes visitan sus jurisdicciones generando una derrama económica e ingresos para las familias dedicadas al sector servicios.

Los mexicanos también necesitan saber, no sólo en Estados Unidos, sino en todo el país, que lugares son riesgosos. Algunos parecen ser evidentes pero la gente no siempre está informada y requiere ese tipo de datos para tomar mejores decisiones.

La alerta sirve para quienes ven a otro país desde afuera. Dentro, en México, se tiene claro donde hay delincuencia común y delincuencia organizada, y sobre todo que ambas hacen daño y causan temor y desconfianza. La realidad no se puede cubrir con un dedo.