Voces Ibero

Cánones para dialogar

Desde el año 1960, cuando se adoptó el sistema internacional de unidades, medimos, pesamos y contamos metros, gramos, pesos o grados de temperaturas con las mismas unidades en todos los países del mundo a excepción de USA, Birmania y Liberia. 

El propósito de su implementación inicia desde los años previos a la Revolución Francesa cuando cada país, ciudad o pueblo tenía sus propias unidades, patrones de medida y maneras de trabajar los múltiplos y submúltiplos. Ante la inconveniencia de la gran variedad de unidades, la necesidad de asegurar su consistencia y facilitar los cálculos, Claude Antoine Prieur (Francia 1763-1832) presenta un manual en el que describe cómo uniformar las medidas, regular los patrones y cómo trabajar con los múltiplos y submúltiplos en base al sistema decimal, con el firme propósito de evitar los fraudes en los actos públicos en los que se establecían tarifas de mercado.

La adopción de los patrones en los que se basan las unidades necesita de la regularidad de lo que acontece, así sabemos que la rotación diaria de la Tierra y la traslación anual alrededor del sol se cumplen siempre en ese tiempo, así como que la gravedad es la misma para el mismo lugar de la Tierra en cualquier tiempo.

Cómo patrón de longitud propuso el que corresponde al período de oscilación de un segundo para un péndulo que estaría en el observatorio real de París, y medido a una temperatura de 10 grados en un termómetro de mercurio, graduado en cero para la temperatura en la que el hielo se funde y en 80 grados para el agua hirviendo. 

Esta medida se llamaría pie nacional, los extranjeros lo llamarían pie francés y en el mundo pie universal, confiado en que no existiría rivalidad entre las naciones y que los hombres en libertad aceptarían una realidad cosmopolita o lo que hoy es el mundo globalizado. 

En la ciencia también la variada cantidad de unidades era un inconveniente. Hoy existen sólo siete unidades básicas: metro, kilogramo, segundo, ampere, °K, mol y candela, las demás unidades derivadas dependen de la relación entre ellas. A partir de estos cánones es cómo hoy dialogamos sobre lo que se mide o cuenta en la Tierra.