La historia en breve

Una semana después, ¿por qué está cerrada la Línea 12?

Ocho días de cierre del tramo elevado de la Línea 12 del Metro. Según las cifras oficiales, eso significa que se ha afectado a 3.2 millones de personas, que mañana serán 3.6 millones y de aquí a Semana Santa alrededor de 13 millones. Y contando.

Me quedo con dos frases obtenidas en entrevistas. Una, del director del Metro, Joel Ortega. Me dijo que, bien a bien, no sabían qué es lo que tenían que hacer para corregir las deficiencias que detectaron en las vías. Aventuró que podría tener el diagnóstico a principio de la próxima semana. Solo entonces se podría pronosticar con precisión cuánto tiempo estará cerrada la línea.

La segunda es del director de Relaciones Institucionales de ICA y vocero del consorcio constructor de la Línea 12, Gabriel Ibarra. Me dijo que
el problema es solucionable, que han presentado opciones y que están en la mejor disposición de ayudar a que se resuelva lo más rápido
que se pueda. Aseguró que en dos semanas “podríamos tener las vías plenamente disponibles para operación”. Y que, aunque entienden la decisión que tomaron las autoridades, no comparten el cierre de la línea: “Pensamos que con intervenciones oportunas, se podría seguir prestando el servicio completo a los usuarios”.

De ahí esta pregunta: si la autoridad no tiene un diagnóstico acabado del problema y los riesgos, y los constructores creen que la acción fue desmedida, ¿por qué cerró así el Metro afectando a millones de personas? Y esta otra: ¿el razonamiento conjetural de que podría haber ocurrido una tragedia puede avalar per se cualquier decisión?

Esperemos, pues, el diagnóstico de Joel Ortega.