La historia en breve

No es lo mismo ser Florence Cassez que Maude Versini

La probabilidad de que la madre Maude Versini le gane en tribunales al padre Arturo Montiel la custodia de los tres hijos debe rondar el cero.

Maude perdió hace dos semanas un nuevo juicio que la pone cerca de la derrota final. Lleva dos años y tres meses sin poder ver a sus gemelos de 10 y al hijo de siete. Apelará esta última sentencia. Si fracasa, intentará que la Suprema Corte de Justicia atraiga el caso. No hay de otra.

“Estoy agotadísima”, nos dijo ayer por la mañana. “Es sumamente difícil pelear contra Arturo Montiel Rojas, que está peleando con todas las influencias que tiene. El combate es muy disparejo. Y no sé cómo están mis hijos, cómo van en la escuela, no sé nada. No los he podido abrazar. Eso no se puede justificar de ninguna manera”.

En unas horas llegará a México el presidente de Francia, François Hollande. A diferencia de la visita del presidente Sarkozy hace cinco años, quien aterrizó con el expediente Florence Cassez en una mano y una espada en la otra, Hollande no parece interesado en desgastarse con el tema Versini.

“Pero sí lo van a tratar, me lo dijeron”, asegura ella. “No será de manera oficial, lástima. Entiendo que no quieran hacer tanto ruido. Aprendieron del caso Cassez, pero comprenden que no es un asunto privado, de padres divorciados, sino un asunto público, una gran injusticia. Por eso estoy esperando mucho de este viaje, mucho del presidente Peña Nieto, mucho del presidente Hollande”.

Podría ser, pero no veo por dónde se vuelva a tensar la relación por una mujer francesa que, por lo demás, no le interesa a unos medios mexicanos, increíblemente mansos ante una historia en apariencia tan atroz como la de la secuestradora.