La historia en breve

La maestra está en la cárcel por revanchismo político

La noticia de El Chapo Guzmán aplastó la efeméride del año de captura y reclusión de la maestra Elba Esther Gordillo. Pero es ella, realmente, quien diseñó y ha seguido con disciplina ejemplar una estrategia para que su desventura se desvanezca en el bajo perfil.

La maestra no ha dicho una palabra, escrito una carta, enviado un mensaje. Cero quejas, cero escándalos, silencio al cien, le digo a su abogado Marco Antonio del Toro. “Es un silencio que implica un mensaje en sí”, responde. “Ella está en lo suyo, absolutamente determinada a probar su inocencia”.

Creo entender que el fondo de la estrategia del silencio es no provocar ni producir tensiones estériles con los poderes Ejecutivo y Judicial. Y en eso están la maestra y el abogado. “Estoy convencido de que la maestra quedará libre este año”, remata Del Toro. “No es un buen deseo, es una reflexión objetiva. Los cargos no tienen mayor grado de complejidad técnica, son notoriamente infundados, de una pobreza que alarma. Por eso nuestro objetivo es que la maestra Gordillo quede liberada en 2014. Te estoy hablando desde un punto de vista técnico”.

En términos de percepción ciudadana, la estrategia de Elba Esther tampoco parece estar dando malos réditos. Si bien es cierto que 71 por ciento de los mexicanos sigue teniendo una mala opinión de ella (Gabinete de Comunicación Estratégica, encuesta telefónica nacional levantada el martes), también lo es que, a un año, 58 por ciento piensa que su detención fue revanchismo político.

Un silencio que no la estaría perjudicando.