La historia en breve

La lección de Madero sobre la importancia del qué y el cuándo

Conjeturé ayer que el PAN patearía lo más que pudiera la reforma energética como parte de una estrategia para seguirle siendo útil al gobierno y acortar el tiempo de un inexorable bombardeo oficial para minarlo rumbo a las elecciones del 2015.

Por eso se sacaban de la manga la armonización en los congresos estatales de las recién aprobadas leyes secundarias de la reforma electoral como condición para aprobar las secundarias de la energética. Gustavo Madero, presidente del PAN, me explicó ayer mismo que no era así, pues lo de la armonización no era cosa nueva y los trabajos de las leyes energéticas en comisiones no se han suspendido.

—El senador David Penchyna del PRI afirma que las leyes se votarán el 26 —protesté.

—Te la pongo muy fácil. Para convocar a un periodo extraordinario, se necesita una mayoría que el PRI no alcanza solo. Entonces, no se puede amedrentar con una fecha unilateral. Hay en el PAN la voluntad de sacar las leyes energéticas, que son nuestro proyecto. Lo único que exigimos es un compromiso para sacar como quedamos todo el proceso del Pacto por México, que es apertura económica con apertura política.

—¿No pasa nada si las leyes energéticas se votan en julio?

—¡Absolutamente nada! Y sí pasa mucho si no se hacen las armonizaciones de lo electoral en junio. Se perdería un año de calendario. Lo que se tiene que entender es que en lo energético es más importante el qué que el cuándo. Y que en lo electoral importa muchísimo el cuándo.

Por la tarde, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, expresaba que pediría respetuosamente a los congresos locales apretar el paso para… armonizar las leyes electorales.