La historia en breve

El indiscutible éxito de la estrategia Peña Nieto

Honor a quien honor merece. El presidente Peña Nieto y su equipo diseñaron una estrategia para llegar en estas fechas al punto que llegarán hoy cuando se dictamine la reforma energética en los términos ideados por el gobierno.

Desde el primer día, el Presidente echó a andar un modelo de acuerdos, ligado esencialmente al Pacto por México, para armar y aprobar una larga lista de reformas. Se movió en ese sentido y dirección, sin distracciones ni indisciplinas tácticas. No fue un diseño para obtener popularidad. Fue para gestar y aprobar reformas.

Ganar, dicen los teóricos, es un ejercicio de cálculo y construcción de alianzas. El Presidente y su equipo optaron por ir al frente, con la convicción de que cuando se ataca es para vencer. Y que para vencer se requiere de un gran trabajo de planeación.

En el diseño estratégico, el tiempo era el primer año de gobierno, el 2013. Sobre esa base estructuraron, controlaron y jerarquizaron su organización. En el tema de las reformas, siempre tuvieron la iniciativa, nunca la perdieron.

Educativa, financiera, telecomunicaciones, de amparo, hacendaria, transparencia, política, procedimientos penales, energética… Vistas en bloque, el gobierno trabajó con una velocidad extraordinaria que desquició a las oposiciones.

En 2014 se irá sabiendo de qué calado es en realidad cada reforma, de qué tamaño son las resistencias ya fuera del estadio legislativo y si es posible aplicarlas a cabalidad. Pero de que el proyecto de poder, la estrategia de reformas del presidente Peña Nieto, se impuso, no hay duda.

Honor al estratega.