La historia en breve

Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, ¿cuántos más faltan?

Un nuevo y extraordinariamente oportuno video apareció ayer. Esta vez para hundir al presidente municipal y al tesorero de Lázaro Cárdenas, Arquímedes Oseguera y Omar Soto, detenidos el lunes. Había ocurrido la semana pasada con el ex secretario de Gobierno de Michoacán, Jesús Reyna. Aparte de la oportunidad, el común denominador de los videos es La Tuta dándoles órdenes a todos.

Quisiera no pensar que en las varias capturas de capos y cuadros medios, las fuerzas federales encontraron suculentas grabaciones que deslizan en el momento preciso. Lo dejo en mera coincidencia, pese a que la comparación con el michoacanazo de 2009 se torne inevitable, solo que ahora con peces gordos.

Van seis detenciones espectaculares en mes y medio. Solo dos de esas personas tienen auto de formal prisión: el líder de las autodefensas Hipólito Mora y el ex presidente municipal de Apatzingán, Uriel Chávez. Quizá ese será el destino de Oseguera y Soto. La quinta fue dejada en libertad, aunque sigue bajo investigación: el transportista y operador priista José Trinidad Martínez Pasalagua.

La sexta persona es la que más inquieta. Jesús Reyna está por cumplir dos tercios del plazo del arraigo y no cae sobre él el auto de formal prisión. Seguramente la PGR no ha conseguido traducir los indicios en certezas, por lo que ha resuelto no consignar todavía el caso ante un juez.

Son días cruciales, pues, no solo para Michoacán, sino para la administración del presidente Peña Nieto. Porque lo último que anhelaría sería convertirse en lo que tanto ha condenado: un gobierno que fabrica culpables.