La historia en breve

¿Qué está esperando Josefina?

Ernesto Cordero y Juan Manuel Oliva afirmaron desde el miércoles que están listos para caminar juntos en la contienda por la presidencia del PAN. Un proyecto, un candidato, me dijeron. Les pregunté por Josefina Vázquez Mota. No supieron qué responder, porque incluso para ellos las vacilaciones de Josefina parecen incomprensibles.

¿Qué está esperando Josefina para dar el paso al frente; o para descartarse y no complicarle la ruta a sus hipotéticos aliados de coyuntura en la disputa contra la reelección de Gustavo Madero? Los números disponibles la ponen al frente de la competencia. Pero ella titubea.

Una vez, Josefina manejó espléndidamente los tiempos y ganó. Inmediatamente después de la elección de gobernador en el Estado de México, de pésimos resultados para el PAN, julio de 2011, ella afirmó que buscaría la candidatura a la Presidencia de la República. Las encuestas le dieron la razón de principio a fin. Arrasó.

Otra vez, manejó pésimamente los tiempos y perdió. Ya con la candidatura en la mano, febrero de 2012, se relajó, enhebró presentaciones y actos fallidos, erró las fases iniciales de la propaganda y la táctica de la campaña. Nunca se recuperó, nunca fue rival serio de Enrique Peña Nieto. Terminó en un triste tercer lugar.

El 30 de enero, ella nos hizo sentir que sí buscaría la presidencia del PAN, pero acto seguido se guardó. Son comprensibles los cálculos, el tejido fino con su grupo, Panistas por México. Son comprensibles sus dudas ante “este momento decisivo del partido”, como dice.

Pero la Josefina 2014 comienza a parecerse a la de febrero de 2012.