La historia en breve

El domingo me llamó para decirme que lo iban a matar

Hipólito Mora me llamó a mi celular a las 10:55 de la mañana del domingo. La llamada duró 13 minutos. Después del asesinato de su hijo, el miércoles por la tarde, me autoriza a contar:

Ya ahorita hay bloqueos, señor. En Apatzingán, La Ruana, La Huacana, Uruapan, Los Reyes, Cherán y muchos más. Y posiblemente mañana también, porque no queremos ya al equipo de Alfredo Castillo. Se va a pedir una reunión con el gobernador y el equipo de Enrique Peña Nieto. Si no, seguirán los bloqueos… Castillo quiso que no hablara con los medios. Por eso no voy a hablar con usted mañana en su programa, porque mañana (lunes) habrá una reunión de seguridad en Uruapan. Déjeme ver qué pasa y a la mejor hablamos el martes… Castillo es un tramposo. Anda diciendo que le debo dinero. Deje explicarle. Él me metió arbitrariamente a la cárcel y yo tuve que gastar un millón de pesos en abogados. Le dije que por su culpa yo les tenía que pagar. Y él me dijo: “Yo lo pago, no se preocupe”. Pero del millón, solo dio 700 mil y anda diciendo que me robé lo demás. Me quiere hacer quedar mal ante la sociedad. Además, prometió devolvernos nuestras armas y no cumplió… Muchas veces le dije: hagan las cosas bien, pero aquí siguen asesinando, robando, secuestrando… Espéreme al martes, a ver qué pasa el lunes, a ver si ya se atreven a detener a esa manada de drogadictos… La verdad, tengo miedo, señor, de que vengan por mí o mi familia y nos maten… Todos por aquí me dicen: “Cuídate, Hipólito, te quieren matar”. Y yo no sé ni quién me vaya a matar: los malos, los drogadictos, los federales, los de Castillo.

—Cuídese, Hipólito.

—Ándele pues, señor.