La historia en breve

Un año después, yo la sigo llamando secuestradora

En una entrevista por el lanzamiento de su libro Nada encarcela a la inocencia, que saldrá a la venta hoy en Francia, Florence Cassez dice que la afectó profundamente enterarse que 83 por ciento de los mexicanos reprobaban la decisión de la Suprema Corte de Justicia que la dejaba en libertad.

De aquello se cumple hoy un año. Quizá sea importante para ella saber que, de acuerdo con una encuesta del Gabinete de Comunicación Estratégica levantada el martes, la opinión de los mexicanos se ha suavizado un poco y el desacuerdo con la Corte se redujo a 76 por ciento. Aunque a la pregunta de si es inocente o culpable, un atronador 84 por ciento bajó el pulgar y respondió: culpable.

Se dirá que es solo opinión y es cierto. Pero la mayor parte de los mexicanos que recuerdan el caso siguen pensando que Florence es una secuestradora y que la Suprema Corte cometió un error al abrirle las puertas con el alegato del debido proceso.

Un año después, y pese a las críticas de quienes escriben para convencerse a sí mismos, reitero lo que publiqué aquí el 6 de marzo:

—Un juez, un tribunal colegiado y un tribunal unitario la encontraron culpable. La Corte la dejó en prisión en 2012. Un año después le concedió el amparo por el peso de una recreación para la televisión y el incumplimiento de un par de trámites en las horas inmediatas a la detención. Constitucionalmente, no podía seguir en la cárcel. Pero legalmente, hasta donde entiendo, quedó como una secuestradora.

Y sigo reivindicando la cabeza de MILENIO del jueves 24 de enero de 2013: “Falla la Corte y deja libre a la plagiaria”.