La historia en breve

El ángel del doctor Mondragón

No creo que sea momento aún de ponderar las cifras que presentó ayer en su primer informe de actividades el doctor Manuel Mondragón, comisionado nacional de Seguridad. Sí de afirmar que el presidente Peña Nieto y el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, acertaron al darle la función y el cargo.

Pese a que el diseño de su personaje actual prioriza el bajo perfil, Mondragón ha sabido conferirle los atributos que tanto le valieron como jefe de la policía de la Ciudad de México: profesionalismo, pasión, honestidad. El doctor sigue pareciendo un policía bueno. Inspira confianza. Vaya logro. Especialmente después de la controvertida gestión de Genaro García Luna.

No creo que sea momento aún de revisar con rigor extremo cuáles son esas ciudades donde, como dijo ayer, “se han reducido sustancialmente los homicidios, secuestros y extorsiones”. Ni de exaltar la detención de “637 objetivos relacionados con la delincuencia organizada”. Tampoco de aceptar eso de que hoy sí se trabaja con inteligencia. Lo esencial es que hay una Policía Federal respetada. Tanto como antes. O más. Disciplinada, eficaz, confiable.

La pregunta ahora es para cuánto dará el ángel de Manuel Mondragón, el hombre vigoroso que ronda los 80 años y es dueño de la llave para conciliar fuerza y justicia, reciedumbre y bondad. En el gobierno dicen estar muy contentos con él, pero ¿con cuánta satisfacción seguirá en ese cargo ingrato?

Por lo pronto, y más allá de las estadísticas, puede afirmarse que aprobó con buenas notas el primer año. Y que México tiene comisionado.