La historia en breve

Van de frente y no se quitan ni con el Nigeria vs Bosnia

Otra vez el propio calendario del Mundial es el antídoto para contrarrestar la gritería que sigue viendo en el futbol el opio del pueblo, el enemigo imbatible de la inteligencia y la producción.

Una de las supersticiones en las elecciones de 2006 pregonaba que el fraude pasaría también por el partido que se jugaría el domingo 2 de julio, día de los comicios, hasta que algunos nos metimos al calendario y descubrimos que los cuartos de final se jugarían el sábado 1 y la primera semifinal el martes 4, pero no había partido el 2.

Algo parecido ocurre ahora con quienes se desgarran porque la discusión y votación de las leyes secundarias de la reforma energética empatarán con el Mundial. El Mundial, dicho sea de paso (al menos en los ratings de televisión), son esencialmente los partidos de la Selección. Y por donde se le busque, no se estrellan con el proceso legislativo.

Según informaron las comisiones de la Cámara de Diputados, las reuniones con especialistas se celebrarán entre el 6 y el 19 de junio. La Selección jugará el viernes 13 a las 11 de la mañana, el martes 17 a las dos de la tarde y el lunes 23 a las tres. Los dictámenes se votarían a partir del martes 24. Si México alcanzara los octavos de final, jugaría la mañana del sábado 28 o el domingo 29. No detecto el empalme. A menos, claro, que el país se paralice con los choques Grecia-Costa de Marfil, Corea-Argelia, Nigeria-Bosnia…

Más allá del rollo futbolero, diputados y senadores del PRI y PAN tomaron ya la decisión de sacar la reforma energética en junio. Saben que forman una amplia mayoría. Y que ya es hora.