La historia en breve

¿Va en serio lo de #MientoenDomingoComoAMLO?

Coincido esta vez con los partidarios de Andrés Manuel López Obrador. Me parece obscena la forma en que se le quiere ligar con el matrimonio de los Abarca de Iguala. Deshonrarlo con la sospecha de que, por omisa complicidad, “algo, algo”, tendrá que ver con la desgracia de los normalistas de Ayotzinapa. En buen romance: me parece una chingadera.

El diario Reforma (que en el tema Guerrero podría ser más recatado, después de que en 2011, a unos días de la elección, vinculara falsa y calumniosamente con criminales al ex candidato del PRI a la gubernatura Manuel Añorve), publicó el domingo una nota donde un señor lamentaba que, en un mitin de mayo de 2012, se quejó con López Obrador de quién sabe qué cosa que tendría que ver con el entonces candidato perredista a la presidencia municipal de Iguala, José Luis Abarca, sin que el tabasqueño lo fumara.

Ergo, Andrés Manuel quedaba convertido en una suerte de encubridor. ¡Y además estaba obligado a dar explicaciones sobre esa volada de nota en el mitin del Zócalo! Por Dios.

Político experimentado, López Obrador tocó el punto, pero no se enfrascó en un debate contra un fantasma que cobraba fama a partir de una nota taquillera, pero periodísticamente tan endeble.

El PRI en pleno, algunos perredistas y algunos panistas, sin embargo, aprovecharon el periodicazo para apretar a López Obrador y, de paso, supongo, liberar tensiones domésticas. Qué pobreza ver cómo cada uno se sumaba a su manera al antipejista hashtag #MientoenDomingoComoAMLO.

Atestiguar cómo en el río revuelto de Ayotzinapa se transformaban en perros de la guerra.