La historia en breve

Usted no es un asesino, usted es un incapaz, gobernador Aguirre

La desvergüenza del gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, es esperpéntica. Incapaz de gobernar, de garantizar seguridad, desentierra ahora algo parecido a la teoría de la conspiración para acusar a los “opinodemócratas del centro” de los males que aquejan a la afligida entidad. Como si nosotros hubiéramos matado a 43 personas en Iguala.

Con un impudor propio de los tiranos, pide que los guerrerenses determinen su permanencia en el cargo a través de una consulta. Algo absurdo, pues hasta sus más duros críticos del PRI y el PAN han expresado que su salida solo agravaría la crisis.

Pero, bueno. El Gabinete de Comunicación Estratégica levantó una encuesta telefónica el martes entre habitantes de Guerrero. Aquí tres datos para el plebiscitario gobernador Aguirre:

* 81 por ciento de los guerrerenses piensa que las cosas van mal en el estado.

* 71 por ciento cree que el gobernador no tiene el control de la delicada situación actual.

* 67 por ciento considera a la inseguridad y la violencia el principal problema.

Y aunque es cierto que en la misma encuesta únicamente 31 por ciento respondió que sí debe dejar el gobierno, la lectura completa de las estadísticas le recomendaría un mínimo de recato.

Faltan 10 meses para las elecciones y un año para que Aguirre se vaya a su casa. Nadie está pidiendo con seriedad que deje el cargo, gobernador. Lo que se demanda es algo que usted no puede, no sabe dar: eficacia.

No es que sea un asesino. Simplemente, usted es un incapaz. De 1995 a la fecha.

De Aguas Blancas a Iguala. Un incapaz.