La historia en breve

Reparemos ya y luego vemos lo del dinero

La empresa francesa Eurovia Travaux Ferroviaires (ETF) se retiró del trabajo de diagnóstico de fallas en la Línea 12 del Metro. La responsabilidad, pues, recaerá en exclusiva en TCO, la otra firma contratada, que entregaría su evaluación no más allá del último día de marzo.

El Gobierno del DF estará así en posibilidad de trazar las directrices para reparar la Línea 12 en el menor tiempo posible. El mejor de sus escenarios marcaría:

1. Aceptación sin mayores controversias del diagnóstico de TCO por parte del consorcio ICA-Carso-Alston.

2. El consorcio se encarga de los trabajos de reparación asumiendo el costo económico.

3. Las reparaciones concluyen a más tardar en septiembre.

4. Las reparaciones garantizan que, con un alto mantenimiento, la Línea 12 no entre en sucesivas crisis.

Es un escenario de cuatro pasos que, al parecer, y aunque no de muy buen grado, comienza a permear en el consorcio. “Reparemos ya y luego vemos lo del dinero”, como asume el jerarca de una de las tres empresas.

Pero esa ruta “venturosa” está plagada de peros. El primero, el monto de la reparación, que podría oscilar entre un “aceptable” 500 millones de pesos y un “inaceptable” que ronde los mil millones. El segundo, la forma en que se comunique el diagnóstico, que, por más técnico que sea, implicará inexorablemente un reconocimiento generalizado de fallas.

La otra ruta, la del pleito, traería una secuencia de litigios, acciones emergentes (quizá desesperadas) del Gobierno del DF y un largo periodo con la Línea 12 cerrada. Un escenario en donde todos acabarán pagando un alto costo.

Los de antes y los de hoy. Las constructoras. Y, desde luego, cientos de miles de ciudadanos.