La historia en breve

Gracias, MILENIO

En los últimos momentos de 1999, días antes de que comenzara a circular el nuevo diario, el grupo directivo que formaban Federico Arreola, Raymundo Riva Palacio y Carlos Marín me pidió escribir una columna semanal. Con la primera edición de MILENIO Diario nació también La historia en breve, mi debut como columnista.

Tres años después, Carlos Marín me propuso darle frecuencia diaria a la columna, que por entonces se publicaba los miércoles. “O escribes de lunes a viernes, o comes y te vas”, me advirtió festivo. Acepté gustoso y desde el 12 de mayo de 2003 he tenido el privilegio de ocupar este espacio.

Comprometí textos breves donde cupiera una crónica. O un relato. O una entrevista donde se expresara cuando menos una buena idea, porque yo con una buena idea me doy por servido. O un reportaje en dos, tres partes. O un perfil. O un artículo de opinión. O la crítica de un libro. O una anécdota.

Los lectores de MILENIO dirán si el compromiso se cumplió en estos periodísticamente apasionantes 12, 15 años que hoy llegan, no sé si a su fin, sí a su final.

No reproduciré en detalle los agradecimientos que hice aquí y en la pantalla 15 meses atrás, cuando salí de MILENIO Televisión y dejé las tareas directivas en el grupo. Simplemente, gracias a Pancho, Francisco y Jesús González; a mis compañeros periodistas y a Carlos Marín, mi extraordinario editor: respetuoso al cien con los contenidos; inflexible con los puntos y comas y los adjetivos desorientados.

Y gracias, en especial, a quienes me acompañaron como lectores durante 3 mil columnas desde el 1 de enero del 2000. Tres mil columnas que me dejan en paz con MILENIO. Y listo para una renovación.

Gracias, MILENIO. Mi gratitud es de vida.